El Juicio Final

Escrito por David Wilkerson

El apóstol Pablo, uno de los más fieles servidores de Dios, tenía tres motivaciones importantes detrás de su fidelidad: Esperanza, amor y temor.

Pablo tenía una bendita esperanza de vida eterna que lo motivaba a ser fiel; tenía también un gran amor por Cristo, en 2ª. de Corintios 5:14 dice: “Porque el amor de Cristo nos constriñe” dando a entender que lo impulsaba a permanecer fiel a Dios; pero, la fidelidad de Pablo también estaba motivada por otra cosa, el temor reverente que le producía pensar en aquel día, en que iba a estar ante el Juez del mundo en el Día del Juicio.

Hoy, la gran mayoría de los cristianos sólo poseen las dos primeras motivaciones. Cada creyente confiesa tener esperanza de vida eterna. Muchos dicen con toda sinceridad. “Yo conozco y amo a Jesús con todo mi corazón”, pero lo que está faltando en la Iglesia de Jesucristo en estos últimos días es esa tercera motivación: La tremenda realidad de que un día estarán ante el Dios Santo y tendrán que dar cuenta de cada una de sus acciones, pensamientos y motivos. [Muy pocas veces y eso si lo hacemos, pensamos en aquél Día del Juicio].

Es esta verdad de que ha de llegar el Día del Juicio, la que produce creyentes serios y santos. Los que evitan pensar en ello son usualmente fríos, descuidados e indulgentes.

Sin embargo, en algún momento quizás no muy lejano, cada persona se presentará en el lugar del Juicio para ser juzgado por Jesucristo: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo” [2ª. Corintios 5:10] “De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”. [Romanos 14:12]. En este mismo momento, los ángeles están ya listos para recibir la orden de Jesús para reunir de todos los rincones de la tierra, tanto a los inicuos, como a los justos. “Enviará el hijo del hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad.” [Mateo 13:41]

Todos los ricos, famosos y poderosos de todas las épocas serán traídos y se presentarán ante Él: “Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos... se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿Y quien podrá sostenerse en pie?” [Apocalipsis 6:15-17]

Hay una actriz famosa que habla constantemente de la reencarnación, asegura que ha vivido muchas vidas y que cuando muera, regresará a la tierra en otro cuerpo. ¡Qué terror les espera a ella y a sus seguidores! Un ángel del Señor será enviado a sus tumbas, uniendo cuerpo y alma. Repentinamente descubrirán que no hay otra vida. En lugar de eso, serán llamados por el Juez a la última corte, una corte sin apelaciones. Y la única vida después de está vida, será la eterna condenación para todos los que lo rechazaron.

Ciertamente, los ángeles reunirán toda la “cizaña” los pecadores e inicuos y los arrastrarán en manojos para quemarlos. [Ver Mateo 13:40,30]. Ellos no vendrán voluntariamente, sino gimiendo, llorando y crujiendo los dientes.

DIOS TIENE REGISTRADO EN LIBROS LO QUE CADA ALMA HA VIVIDO, DESDE ADAN

Dios guarda por escrito cada acción de toda persona, cada uno de sus pensamientos, palabras y obras. Los motivos del cristiano están en un “libro de registro”, el Libro de la Vida. En el día del Juicio, Cristo recordará a todos los que están en ese libro:

“Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito el libro de memoria delante de Él para los que temen a Jehová... Y serán para Mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.” [Malaquías 3:16-17]

Si usted ama a Jesús con todo su corazón y está purificado por Su sangre, entonces su nombre está inscrito en el Libro de la Vida. Los tales no tienen porque temer a este mensaje; de hecho, debe traer gran gozo a su corazón lo que Dios tiene planeado para los que le aman.

Pero existe el Libro, y aparte están los libros. La Biblia dice que cada persona tiene su propio libro, donde se encuentra escrito cada acontecimiento de su vida en la tierra. “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo... Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y otro libro fue abierto... y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.” [Apocalipsis 20:11-13]

Los malvados y los inicuos serán juzgados por todo lo que está escrito en esos libros, uno por uno, ante el Juez de toda la tierra.

Las Escrituras dicen que cada persona tendrá un cuerpo resucitado en ese tiempo. Los pecadores tendrán un cuerpo “Preparado para destrucción.” [Romanos 9:22]. Pero a los santos les será dado un cuerpo nuevo, como el del Señor. Cuando termine el Juicio, el Cordero se levantará de Su trono y guiará a Su rebaño al paraíso eterno.

Sin embargo, antes que el Juez haga esto, Él nos llamará a Su lado mientras juzga a los malvados: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como Yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en Su trono.” (Apocalipsis 3:21). Jesús nos dirá a nosotros: Vengan siéntense a mí derecha mientras el Juicio procede.

TRATE DE IMAGINAR EL ESCENARIO MIENTRAS COMIENZA EL JUICIO

Hitler gritará con agonía mientras el Juez le dice a Sus ángeles que lean la lista de los nombres de cada judío que asesino. Seis millones de nombres; los de cada hombre, mujer y niño que mato. Cada grito será repetido, cada clamor desde los hornos se escuchará nuevamente. Todos sus verdugos compartirán su terror.

Después pasara él ejército de doctores y enfermeras que ayudaron a abortar, de pie ante el Juez, temblaran conforme escuchen la lista de los nombres de millones de bebés. Dios tiene un nombre para cada uno, porque de acuerdo con las Escrituras ellos fueron conocidos desde la eternidad. [Ver Jeremías 1:5]. Cada grito dentro del vientre será vuelto a oír, mientras los doctores que cometieron estos actos asesinos tendrán que estar de pie escuchando. Cada madre que permitió que su bebé fuera asesinado verá la vida que Dios había planeado para su hijo y como se la robó. El Juez expondrá todo.

Luego pasarán los que “descuidaron su salvación”. [Ver Hebreos 2:3]. Ellos estarán muy espantados, no creyendo estar numerados entre los transgresores. Se oirán sus clamores: “Nosotros fuimos a la iglesia, diezmábamos. Te llamamos por tu nombre. No éramos malvados”. Pero el Juez dirá: “Todas nuestras justicias como trapo de inmundicia.” [Isaías 64:6]. Otros dirán: “Nosotros echamos fuera demonios, sanamos a los enfermos. Hicimos obras grandiosas en tu nombre.” Pero el Juez contestará: “Os digo que no sé de donde sois; Apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.” [Lucas 13:27]

Un ángel se parara en medio de ellos, repitiéndoles las Escrituras que ellos escucharon durante su vida: “No atendieron con diligencia las cosas que oyeron” [Ver Hebreos 2:1).

También ante el trono estarán muchos otros rostros que recuerdo, no conozco sus nombres; sólo recuerdo el odio que vi en sus caras y las terribles blasfemias que salían de sus labios: Son las caras de tres lesbianas, viéndome fijamente al frente de un edificio de oficinas en Manhattan. La “operación rescate” estaba evangelizando ante una clínica de abortos. Y esas tres muchachas gritaban y maldecían: “Saquen su basura de Cristo de las calles. Tomen a su Jesús y métanse nuevamente en sus hoyos”.

Es la cara del doctor que abortaba, el hombre que hizo una fortuna matando a niños no nacidos. El levantó el puño amenazando a los cristianos, las venas de su cuello estaban hinchadas, y el odio llenaba sus ojos. Y en alta voz gritaba; “Voy a agarrarlos por esto, los voy a demandar. Ustedes me la pagarán.”

Están asimismo las caras de los homosexuales llenos de lujuria desfilando por el Círculo de Colón durante el desfile “Orgullo Homosexual” en Nueva York hace dos años. Yo estaba observando cómo 250,000 activistas homosexuales marchaban. El solo hecho de ver a alguien cargando una Biblia causó que se levantaran coros burlones: “!Jesús fue homosexual. Dios es homosexual!” y perversas rimas:

“Somos maricones y aquí estamos Cuiden a sus hijos Que por ellos vamos.”


No fueron las palabras blasfemas o la increíble arrogancia lo que me afectó, fue el odio por Cristo, la mirada que decía que si Jesús estuviera allí ese día, con gusto lo hubieran clavando del árbol más cercano al Parque Central.
Sin embargo, de pronto estarán ahí ante el trono del juicio, agrupados en un montón, paralizados con agonía y temor. Es el día de la ira y la venganza de Dios. Ahora, conforme cada libro es abierto, y cada acto vil es leído en voz alta, ¿Qué ha sucedido con sus burlas? ¿Dónde están ahora sus atrevidas blasfemias a lo más sagrado? ¿Dónde quedaron sus gritos?

Recientemente prediqué en la universidad de Yale, cuando un grupo de activistas homosexuales entraron con pancartas tratando de interrumpir la reunión. Mi sermón era sobre el infierno y conforme yo hablaba, un silencio solemne del Espíritu Santo se hizo en el lugar. El silencio era tan abrumante que un reportero dijo: “Parecía que hasta mi lápiz hacía ruido”, los homosexuales no se movían, estaban paralizados. En ese momento entendí cómo será para ellos el día del Juicio, cuando tengan que estar delante del Señor Jesucristo.

Las Escrituras declaran: “Por tanto, no se levantarán los malos en el Juicio.” [Salmo 1:5] Vea ahora a otros temblando ante el trono del Juicio: Los jueces que permitieron que niños no nacidos fueran asesinados. Profesores universitarios ateos, que llenaron a toda una generación de aversión y odio por Cristo. Políticos mentirosos que quitaron la oración y a Dios de nuestra sociedad. Presidentes sin Dios, dictadores y líderes de mucha gente. Actores y directores de cine que blasfeman contra Cristo. Artistas que despreciaron su obra, pintando la cruz sumergida en un excusado. Banqueros, gente de negocios, ricos, los que en un tiempo se mostraban orgullosos y nunca tuvieron tiempo para Él. Ahora, ¿Qué estarán haciendo?

Allí estarán parados, oyendo y esperando su turno, escuchando al Angel del Señor clamar entre ellos: “Sabed que vuestro pecado os alcanzará.” [Números 32:23]

EL JUEZ LLAMARA TESTIGOS

El Juez, Jesucristo, llamará testigos. Ellos testificarán ya sea por usted o en contra de usted.

1.- El primer testigo es la Palabra de Dios: “El que me rechaza, y no recibe Mis palabras, tiene quien le juzgue; la Palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.” [Juan 12:48]

Tendrán que dar cuentas de cada sermón, cassette o canto evangelístico escuchado; de cada versículo de la Biblia o folleto leído. Jesús dice: Cada palabra que Yo te he hablado te juzgará en ese día. Mi Palabra será testigo.

2.- Se levantarán testigos tales como los hombres de Nínive, los hombres de Sodoma y la reina de Sabá. Jesús dice: “Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con ésta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí mas que Jonás en este lugar. La reina del Sur se levantará en el Juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí mas que Salomón en este lugar.” [Mateo 12:41-42]

Cuando usted esté ante el Juez y su libro sea abierto, la vasta multitud de ninivitas vendrán al frente. Los que murieron en el holocausto de Sodoma y Gomorra vendrán al frente, así como los de Tiro y Sidón. Esos malvados lo rodearán, asombrados de la gran lista de oportunidades que usted tuvo de recibir la Palabra de Dios: Biblias, cassettes, radio, televisión, maestros, amigos, familia, etc., clamarán: El juicio de éste hombre debe ser peor que el nuestro. ¿Cómo pudo rechazar tantas oportunidades y negar tanta Luz? Nosotros no tuvimos una Biblia, ni recordatorios constantes, ninguna segunda oportunidad. Y él la tuvo.

Jesús dice que Sodoma se hubiera arrepentido si hubiera escuchado lo que usted ha escuchado: “Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy” [Mateo 11:23]. Los hombres de Sodoma se hubieran vestido de cilicio y ceniza si hubieran escuchado un fragmento de la predicación evangelística que usted ha escuchado.

3. Predicadores y pastores serán llamados como testigos: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones” [Mateo 24:14]

Nosotros los pastores tendremos que estar parados y testificar de su asistencia a la casa de Dios. Usted escuchó la predicación del Evangelio de Cristo. Deberemos testificar ante el Juez de toda la tierra, cada verdad que usted escuchó ya sea a su favor, o en su contra.

QUIZAS LAS ALMAS MAS DESGRACIADAS QUE ESTARAN ANTE EL JUEZ, SERAN ESAS QUE LA BIBLIA LLAMA “SIERVOS INUTILES”

Estos eran los siervos, es decir, los que se decían a sí mismos por el nombre del Señor. Mientras preparaba este mensaje, éste era el grupo que más me preocupaba. El “Siervo inútil” es el que “escondió” su talento, el que fue demasiado flojo como para invertir su vida y tiempo en los intereses de Dios, y “descuido” Sus cosas. Estos son, el típico hombre o mujer, siempre ocupados, que venían a la casa de Dios una vez por semana para mantener la apariencia de religión. Sin embargo, he aquí lo que el Señor dice de ese servicio flojo y mediocre: “Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses... Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.” [Mateo 25:26,27,30]

¡Cuánto lamentará el siervo inútil en el momento que se abra su libro! El Juez mostrará al mundo cuanto tiempo y esfuerzo utilizó para hacer dinero, buscando seguridad personal, haciendo crecer sus cuentas bancarias, preocupándose, ignorando a su familia, olvidando a Dios y abandonando la asamblea de los creyentes.

En ese día Dios traerá delante de él las veces que despreció las reuniones de la Iglesia; toda actividad perezosa y centrada en sí mismo. Entonces, ante los ojos de este siervo aparecerá todo lo que se dedicó a acumular: casas, carros, muebles, ropa, joyas, valores, etc.

Repentinamente, de los ojos del Juez aparecerá un rayo: El fuego de un Dios que ha sido despreciado y enciende todo como una bomba de Hidrógeno. Parado ante el Juez habrá un ángel, y en las manos del ángel un montoncito de polvo. El Señor volteará hacia el siervo inútil y dirá: “Esto es el valor total de los negocios que hiciste durante tu vida. Yo te necesitaba, pero me abandonaste. Me diste tan poco de tu tiempo, hasta que al final me sacaste de tu vida completamente. Desperdiciaste tu vida por un puñado de polvo, a pesar de que fuiste advertido que se quemaría como paja en el horno.”

¡Oh, cómo se arrepentirá en aquel día, el hombre que no tuvo tiempo para Dios! El asiste al servicio obligatorio del domingo en la mañana con su esposa e hijos, porque “es lo correcto”, pero no tiene un corazón para Dios. Nunca se le ve en las reuniones de oración o disfrutando de un verdadero compañerismo con los santos, animando y siendo animado en el Señor, como la Palabra lo ordena.

Sin embargo en el Día del Juicio, el Juez dirá: “Tomen a ese siervo inútil y échenlo fuera de Mi presencia. Su corazón no esta conmigo; nunca lo ha estado, dejó su primer amor hace mucho tiempo; no quiso que yo fuera el amor de su corazón, pues si así fuera, en todo momento de su vida yo estaría en su mente, en su negocio, en su familia, en todos sus hechos. Él hubiera puesto Mis intereses sobre todas las cosas. ¡Oh quién no tendrá temor el Día del Juicio!

¿QUÉ SIGNIFICA EL DIA DEL JUICIO PARA LOS VERDADEROS HIJOS DE DIOS?

Lo primero que hará el Juez será separar sus ovejas de entre las cabras. El no permitirá que sus justos estén contados entre los pecadores, en lugar de eso, llamará a Sus ángeles para que reúnan su manada a Su mano derecha:

“Y serán reunidas delante de El todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” [Mateo 25:32-34]

La Biblia es muy clara cuando dice que aquellos que permanecen en Cristo y esperan su venida, tendrán valor y confianza en ese día:

“Y ahora, hijitos, permaneced en Él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en Su venida no nos alejemos de Él avergonzados” [1ª. Juan 2:28]. “En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del Juicio; pues como Él es, así somos nosotros en este mundo”. [1ª. Juan 4:17]

¿Cómo puede alguien tener tal gozo y confianza en el Día del Juicio? La respuesta es sencilla: porque el Hijo de Dios conoce al Juez como: Su amigo, hermano, redentor, Señor, abogado, intercesor, el amor de su corazón, su vida misma.

Hay una prueba que le mostrará si está usted o no preparado para ir al Juicio como oveja del Señor: con gozo, valor y confianza. La Biblia dice: “Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados” [1ª. Corintios 11:31]

¿Está usted dispuesto a juzgarse a usted mismo?

Si lo está, hágase estas tres preguntas:

1. - ¿Desea usted, y espera la venida del Señor? ¿Está usted deseoso de su venida? ¿Está usted soñando con el día que Él aparecerá?

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” [Tito 2:13] “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman Su venida”

[2ª. Timoteo 4:8]

Este mundo no es nuestro hogar. Pero yo le pregunto: ¿Está usted echando raíces en este mundo?, ¿Está usted arrancando las raíces en este mundo? o ¿Está usted arrancando las raíces orando: “Jesús mantén mi corazón despierto”?

“Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios... Por lo cual, oh amados, estando en espera de éstas cosas, procurad con diligencia ser hallados por Él sin mancha e irreprensibles, en paz.” [2ª. Pedro 3:12,14[

Jesús dijo: “Negociad entre tanto que vengo.” (Lucas 19:13). Todos debemos de continuar con nuestra vida diaria y nuestro trabajo. Pero en cada momento de nuestro día, nuestros corazones deben de clamar, “Sí, ven, Señor Jesús.” [Apocalipsis 22:20]

2. - ¿Son sus enemigos los enemigos de Dios? ¿Está usted en la batalla contra los que se oponen a Dios? ¿Ha hecho suya la batalla de Él en contra de la carne, el mundo y el diablo? o ¿Ha dejado usted la batalla en las manos de otros miembros del cuerpo de Cristo?

Si usted se va a parar ante el mundo y juzgar a los enemigos de Dios el Día del Juicio, usted tiene que hacerlos sus enemigos ahora. David dijo: “¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, y me enardezco contra Tus enemigos? Los aborrezco por completo; los tengo por enemigos.” [Salmo 139:21-22]

Sí, Jesús dijo que debíamos de amar a nuestros enemigos. Pero, ¿Qué de sus enemigos, esos que le odian, rehusan su gracia y misericordia, y difaman su nombre y lo arrastran por el lodo? Nosotros no debemos odiar a los hombres, sino que debemos aborrecer el pecado que está en sus corazones y los poderes demoniacos que los gobiernan. Debemos odiar la maldad que hay en el mundo.

Sin embargo, dice usted en su corazón: “Este mundo siempre ha sido malvado, y cada día se pondrá peor, ¿Yo que puedo hacer? Por lo menos mantendré limpios mis vestidos ante Dios.” ¡No! No es así, todos estamos en la batalla. Las puertas del infierno vienen en contra de la Iglesia de Jesucristo en estos últimos días como nunca antes. Usted no puede permanecer neutral.

Dios está llamando: “¿Quién se levantará por Mí contra los malignos?” [Salmo 94:16] Cuando venga el Día del Juicio, yo quiero decir con Pablo: “He peleado la buena batalla”. [2ª. Timoteo 4:7] Quiero recibir a Jesucristo luchando, de rodillas, lleno de aborrecimiento hacia el pecado en mi vida y en el mundo.

3.- ¿Ha dejado usted de congregarse con los que de corazón limpio invocan a Dios?

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” [Hebreos 10:25]

No es casualidad que el versículo que sigue habla de “pecar voluntariamente” después que la verdad ha sido revelada. Realmente, es un hecho históricamente comprobado, que las personas se vuelven más descuidadas justo antes del Juicio y la calamidad.

Siempre, antes que cualquier sociedad se saliera de control, sus habitantes andaban en todo, menos en Dios. Haciendo dinero, detrás del placer, de su seguridad, de sus metas personales, etc., y en los últimos momentos las cosas se tornaban peores. Los creyentes abandonaban las reuniones de adoración.

El Apóstol, nos advierte, que ahora que el día está cercano, no dejemos de congregarnos, sino que es el tiempo de buscar a Dios más intensamente, y de unir nuestras fuerzas con los verdaderos vencedores.

Si su iglesia es la reunión del domingo, un Programa de Televisión, de Radio, o una reunión social, entonces amado, usted no se está congregando con los creyentes. Usted no está recibiendo o dando ánimo, como Dios nos ordena.

¿Qué es el Juicio, sino la última congregación de Su rebaño? ¿Estará usted allí voluntariamente con esperanza y con gozo? El Juez conoce a aquellos que le aman y que aman a su cuerpo, de modo que no pueden permanecer lejos de sus hermanos.

Yo le advierto. Los libros serán abiertos ese día y el Juez está tomando notas de todo en estos instantes.

¿PASO USTED EL EXAMEN?

Si usted sabe en su corazón que no está listo para estar parado ante Jesús (y ese momento no se tarda), entonces tendrá que dar cuenta por esto que ha leído hoy. Este mensaje es suficiente para condenarlo eternamente al infierno. Si lo rechaza, será testigo en su contra en el Día del juicio.

¿Es más importante para usted su trabajo, sus posesiones, o aun su ministerio, que las cosas de Dios? ¿Ha descuidado a su familia? ¿Está usted satisfecho porque va a la Iglesia cada domingo y dice en su corazón: “Yo he hecho mi parte para con Dios”?

La PALABRA del Señor es bastante clara.

ESO NO ES SUFICIENTE

Si usted se ha juzgado y se ha hallado falto, debe meditar en sus caminos ahora que hay tiempo: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” [Isaías 55:6-7]

Mensaje Escrito Salmo 91

EL SALMO NOVENTA Y UNO
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Texto bíblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional, © 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional

Traducción de Carmen Alvarez


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Yo creo que tiempos difíciles se aproximan a los Estados Unidos de Norteamérica. Debido a esto debemos saber lo que la Biblia promete en cuanto a la protección durante las dificultades.

Algunos Evangélicos están esperando que la fe desvíe el desastre. Otros están confiando en un inminente arrebato. También hay otras tradiciones, como que Dios ama tanto a los Cristianos Norteamericanos como para permitir que sufran.

Ninguna de estas tradiciones está fundada en las Escrituras sino en la decepción o en el razonamiento humano. Sin embargo, sí hay promesas bíblicas que podemos buscar para protegernos del pánico en la hora del desastre.


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EL SALMO NOVENTA Y UNO

El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. (Salmo 91:1 - NVI)

Es de suma importancia notar la condición de la que depende la protección Divina. La condición es que habitemos al abrigo del Altísimo.

No es suficiente haber "aceptado a Cristo". Haber tomado los cuatro pasos para la salvación no es un boleto para la bendición continua de Dios. Debemos estar morando en Cristo en este mismo instante si esperamos ser protegidos por Él.

¿Cómo habitamos en Cristo? Buscándolo a Él en todo momento, para toda decisión y bajo toda circunstancia. Debemos vivir en Él, hablar con Él, pensar en Él y buscar Su dirección continuamente. Cristo siempre debe ser lo principal en nuestra mente.

Debemos estar presentando nuestro cuerpo como sacrificio vivo, considerando en nuestra mente las cosas de arriba, dando gracias por todas las bendiciones y haciéndole saber nuestras peticiones.

Habitar en Cristo es una forma de vida. En toda manera debemos considerarlo. Si siempre consideramos a Cristo en las cosas pequeñas, nos daremos cuenta que haremos lo mismo en las grandes crisis. En los asuntos "pequeños" son en los que se nos olvida considerar al Señor, y son en los asuntos pequeños en los que tropezamos.

"Se acoge a la sombra del Todopoderoso." Los días que se aproximan en Norteamérica van a ser tumultuosos.

Habrá confusión, la gente correrá de aquí para allá en su confusión. El individuo que está habitando en Cristo será acogido, tendrá reposo. Él está viviendo a la sombra de Dios. No le teme a la muerte ni a cualquier otra cosa que el futuro le presente.

Yo le digo al SEÑOR: "Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío." (Salmo 91:2 - NVI)

Dios es nuestro refugio. Cuando el mundo exterior se vuelve oscuro y peligroso corremos hacia Dios así como un niño corre hacia su madre o padre. Nosotros nos refugiamos en Él.

Dios es nuestra fortaleza. Cuando el enemigo se acerca, nosotros regresamos a la fortaleza. Estamos a salvo detrás de las paredes impenetrables del Señor. Las fuerzas de las tinieblas no tienen poder alguno que pueda abrir brecha para irrumpir en esas paredes. Estar sitiado por el enemigo, sin importar por cuánto tiempo, nunca puede llevar a la rendición. Estamos a salvo en el Señor.

El Señor es nuestro Dios, no el placer, ni el dinero, ni el entretenimiento, ni la violencia, ni la brujería, ni nuestro estómago, ni la popularidad, ni el éxito, ni nuestro talento o educación, ni ningún otro ser humano, sino sólo el Señor. Nosotros lo adoramos únicamente a Él porque Él ha quitado los ídolos que teníamos.

Confiamos en Dios porque se mantiene fiel bajo toda circunstancia. Hay mucha plática hoy en día sobre la fe, y la fe es importante. Cuando tenemos fe tenemos la victoria y podemos avanzar firmemente hacia adelante.

La confianza es diferente. La confianza es nuestra dependencia desvalida en la fidelidad absoluta de Dios. A veces somos presionados a avanzar más allá del punto de la fe y todo lo que nos queda es una confianza ciega de que Dios, de alguna manera, está allá arriba y nos librará. En nuestro momento de debilidad y vencimiento no podemos expresar fe, pero podemos confiar. No estamos en una victoria gozosa, pero estamos confiando, y esto nos ayuda a deshacernos del temor.

¿Has estado ahí? ¡Yo sí!

Sólo él puede librarte de las trampas del cazador y de mortíferas plagas. (Salmo 91:3 - NVI)

Satanás siempre está poniendo trampas para que caigan los creyentes. Éstas están escondidas por los caminos donde generalmente pasamos.

Si no estamos en oración, si estamos viviendo descuidadamente, si no estamos habitando en Cristo, quizá repentinamente nos encontremos atrapados en la trampa de la tentación y del pecado. El Señor nos aconseja que oremos: "No nos dejes caer en tentación". Pero nosotros pensábamos que esta oración era para esos pecadores impíos en alguna otra parte del mundo. No nos dábamos cuenta de que estamos a punto de encontrarnos en una situación de la que no podremos escapar.

Si estamos morando en Cristo, como debemos estarlo, Él evita que caigamos en la trampa.

A veces el Señor permite que seamos cernidos por Satanás, aun cuando hemos estado orando y teniendo cuidado. Entonces pasamos por dolor y confusión. Si nuestra fe no nos falla, el Señor nos llevará hasta el triunfo. Pero nunca debemos forcejear nuestra salida de la prisión de Dios, porque al hacerlo rompemos las leyes de Dios. Debemos mantenernos ante el Señor, esperándolo pacientemente. A su debido tiempo Él nos liberará.

"Te librará de mortíferas plagas." Hoy en día existen varias plagas importantes en Norteamérica, como el SIDA, como otras enfermedades venéreas, como el cáncer, como la tuberculosis y como la diabetes. No digo que éstas nunca hagan sufrir a los Cristianos, ya que a veces lo hacen. Sin embargo, tenemos la Palabra de Dios que dice que Él nos librará.

¿Qué hacemos cuando nosotros o algún ser querido se enferma de alguna enfermedad temida? Oramos, oramos y oramos, mientras tanto seguimos avanzando hacia Dios con todas nuestras fuerzas. Él siempre nos escucha.

Observa lo siguiente, ya que presenta lo que aparentemente es una contradicción:

Ustedes serán traicionados aun por sus padres, hermanos, parientes y amigos, y a algunos de ustedes se les dará muerte. Todo el mundo los odiará por causa de mi nombre. Pero no se perderá ni un solo cabello de su cabeza. (Lucas 21:16-18 - NVI)

"A algunos de ustedes se les dará muerte." "No se perderá ni un solo cabello de su cabeza."

Cuando estamos habitando en Dios, Él siempre nos libera de las mortíferas plagas y de cualquier otra cosa que quiera hacernos daño. Y sin embargo, a veces los Cristianos enferman y mueren. Pero las Escrituras no pueden ser quebrantadas.

La respuesta a la aparente contradicción es que Dios no considera nuestra carne como algo de significado eterno. "La carne no vale para nada", exclamó Jesús.

Dios sabe el número de cabellos en nuestra cabeza. Supongamos que morimos quemados en un incendio. Todos nuestros cabellos son quemados. ¿Han perecido? No, claro que no. ¿Por qué? Porque Dios los resucitará en la resurrección.

Así que la Palabra se mantiene verdadera. Cuando estamos morando en Él, Dios siempre nos salva de daño que pueda ser verdadero y duradero, así como lo prometió.

Necesitamos adquirir una perspectiva más celestial. Debemos poner nuestras mentes en las cosas de arriba. ¡Necesitamos establecer nuestros tesoros en el Cielo!

Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será tu escudo y tu baluarte! (Salmo 91:4 - NVI)

Estamos entrando en tiempos peligrosos, en una época de horrores morales. En Norteamérica nuestro gobierno ya está en desorden. Existen profundas divisiones culturas en nuestra sociedad, y no sólo del tipo racial y religioso. Este problema tiene que ver con valores, donde algunos favorecen un estilo de vida con más libertades mientras que otros son más conservadores en sus puntos de vista. Tan intensos son los sentimientos que se están generando que una guerra civil, quizá en una escala relativamente menor, no es imposible. Demagogos usarán éstas pasiones para formar seguidores; intentarán forzar estas divisiones para canalizarlos a ser de tipo racial o religioso, creando estereotipos. Los medios de comunicación harán lo mismo porque el sensacionalismo vende periódicos.

Además, debido a que prevalece el pecado, no sería poco común que pronto Dios nos visitara con catástrofes, tales como terremotos, hambre, y colapso económico.

Nosotros los Norteamericanos no estamos acostumbrados a que las guerras se lleven a cabo en nuestra tierra, ni a las profundas privaciones sufridas por otras naciones. Pero quizá las cosas cambien rápidamente. Para cuando este texto aparezca en Internet tales peligros y angustias quizá ya hayan sucedido.

Entonces, nosotros los creyentes en Cristo estaremos muy agradecidos por el poderoso escudo protector de Dios, por el baluarte que Él provee en contra de los ataques del enemigo.

No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día. (Salmo 91:5 - NVI)

Numerosas personas Norteamericanas están afligidas por el temor, por la ansiedad, por la depresión. Pensarías que con las bendiciones materiales que disfrutamos estaríamos relativamente libres de temor. Éste no es el caso.

La ansiedad y la depresión clínica no son ignoradas con "¡Sólo alaba al Señor y ten fe!" Éstas son enfermedades reales para las que varios medicamentos han sido desarrollados.

No es poco común que Cristianos dedicados tengan problemas emocionales basados en el temor. A veces los consejos profesionales son de mucha ayuda y necesarios. Pero, nuevamente, una confianza consistente en el Señor logrará eventualmente la victoria sobre el temor.

"La flecha que vuela de día" se refiere a la guerra. Nosotros en Estados Unidos no hemos experimentado guerra en nuestra tierra como ha sido cierto de Alemania, Francia, e Inglaterra, por ejemplo. Dios nos ha considerado para ser protegidos y bendecidos.

Si la guerra se suscitara, podemos permanecer libres del temor si estamos dispuestos a habitar en Cristo. ¿A qué debemos temerle? Si hay escasez o peligro, Cristo estará con nosotros, Él proveerá y nos protegerá. Si nosotros o algún ser querido es asesinado, iremos a un lugar mucho mejor. Así que para el individuo que ama al Señor y que lo busca continuamente no hay ningún motivo para sentir temor.

Ni la peste que acecha en las sombras ni la plaga que destruye a mediodía. (Salmo 91:6 - NVI)

Los hospitales de los Estados Unidos están llenos con personas sufriendo de enfermedades espantosas. Qué aterrador debe ser el diagnóstico de SIDA, y sin embargo, Dios todavía está presente para la persona que lo busque. Muchos Norteamericanos contestan el teléfono para escuchar que su biopsia, o la biopsia de alguno de sus hijos, es positiva. ¡El terror te llega de sorpresa! El sustentador de la familia, preocupado por el bienestar de su familia, se despierta en la noche con dolores de pecho. ¡El terror te llega de sorpresa!

Pero la Palabra incambiable de Dios dice que no les temeremos. Sólo manteniendo una relación cercana con Jesucristo podemos ser liberados del temor a las enfermedades que nos acechan en la oscuridad.

"La plaga que destruye a mediodía." Últimamente en Norteamérica hemos tenido huracanes e inundaciones destructivas. Si nosotros los Cristianos no nos arrepentimos de nuestra maldad y volvemos al Señor, orando diariamente por nuestra nación, quizá veamos muchas más expresiones violentas de la furia de la naturaleza. Yo creo que desde el suelo, la sangre de los fetos abortados está clamando a Dios. El resultado quizá sean inundaciones paralizantes, terremotos, e incendios que afectarán a más de pequeñas áreas geográficas.

Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará. (Salmo 91:7 - NVI)

La predicación actual sobre la protección en contra de los desastres que parecen estar muy próximos es que no debemos temer porque nos iremos a nuestro hogar en el Cielo antes de que cualquiera de estos suceda. Por esto los creyentes no toman a Dios en serio en muchas ocasiones. ¿Por qué habrían de hacerlo? ¡Si no estarán ahí!

Algunos enseñan que los Cristianos del primer siglo han estado esperando un arrebato que sucederá en cualquier momento. (Yo no creo que un estudio imparcial apoye este parecer.)

De cualquier manera, ¡detente y piensa! Por dos mil años dicen que los Cristianos han estado esperando un arrebato que sucederá en cualquier momento. Pero durante este tiempo ¿cuántos Cristianos han sido torturados y asesinados debido a su fe? Ya que indudablemente esto es verdad, ¿no hubieran sido más sabios si se hubieran preparado sólo por si el arrebato no sucediera durante sus vidas? ¡Por dos mil años!

Lo mismo sucede hoy. ¿No sería más sabio para nosotros que los Cristianos se prepararan para enfrentar el día malo, sólo en caso de que otros dos mil años transcurran antes del regreso del Señor?

"Sí, pero sabemos que Él está por venir muy, muy pronto."

Existe evidencia en los escritos del Apóstol Pablo que él pensaba que el Señor regresaría pronto.

El Señor dijo, "Vengo pronto". Esto se dijo hace dos mil años.

También es un hecho que profecías importantes todavía no se han cumplido, como que surja el Anticristo y la unión de las naciones en contra de Jerusalén. Estos eventos no sucederán de la noche a la mañana. Sucederán en el transcurso de algún tiempo antes de la venida del Señor. Las enseñanzas que enseñan lo contrario están basadas en especulaciones y emociones, no en exégesis disciplinada y bíblica, por lo menos ésta ha sido mi experiencia.

Cuando la pantalla de la "dispensa por la gracia" es puesta sobre el texto del Nuevo Testamento, se crean numerosas inconsistencias que deben explicarse con comentarios como: "ese versículo sólo se aplica a los Judíos"; o, "hay cosas que nosotros no entendemos"; o, "la gente de la época de Pablo podía leer entre líneas y comprender su referencia a querer decir otra cosa de lo que parece en la superficie"; o, aun más sospechoso, "el término Griego apostasía (rebelión en contra de Dios) significa "cayéndose de la tierra".

Este tipo de explicación parcial no sería permitido con ninguna doctrina cardinal de Evangelismo. ¿Por qué es tolerada con la esperanza bendita de la Iglesia?

La protección del Señor no consiste en ser sacados para ir al Cielo, sino en lo que está declarado: "Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará". Este es el consuelo bíblico. La noción de que seremos elevados al Cielo antes de que surja el Anticristo no está en las Escrituras. No hay ni un versículo en la Biblia que diga que el propósito de los santos de ser arrebatados cuando el Señor aparezca es para protegerlos de sufrir daño. ¡Ni un solo versículo! ¡Ni uno solo!

Yo pienso que los ministros cuya intención es predicar y enseñar la Palabra de Dios deben considerar dejar de anunciar un "arrebato" de los creyentes antes de la tribulación hasta que puedan encontrar un versículo que diga claramente que el propósito de que los creyentes sean elevados es para protegerlos de sufrir daño.

No tendrás más que abrir bien los ojos, para ver a los impíos recibir su merecido. (Salmo 91:8 - NVI)

No estaremos escondidos en el Cielo cuando venga la destrucción, a excepción de que hayamos muerto en el transcurso. Más bien, estaremos presentes sobre la tierra donde podremos observar a los impíos recibir su merecido.

Observa lo siguiente:

Los malvados conspiran contra los justos y crujen los dientes contra ellos; pero el Señor se ríe de los malvados, pues sabe que les llegará su hora. (Salmo 37:12,13 - NVI)

Hoy en Norteamérica vemos lo que muchos de nosotros percibimos como la exaltación de gente mala. Cuando nos comportamos con rectitud y justicia y sugerimos que otros hagan lo mismo, ellos se enojan excesivamente. Quienes no le temen al Señor insultan a "esos fundamentalistas de la derecha que están destruyendo el partido Republicano". Debe hacerse notar que este es un estereotipo porque hay muchos Norteamericanos que no son Cristianos que se están conduciendo con rectitud y que tienen integridad.

Por favor observa cuidadosamente que el conflicto, en el versículo anterior, no es entre los que son Cristianos y los que no lo son, sino entre los justos y los malvados.

Muchos Cristianos son malvados. Muchos que no son Cristianos son rectos y tienen integridad.

Los malvados no se alteran demasiado por nuestra fe en la sangre expiatoria ni por nuestras conversaciones sobre mansiones en el Cielo. Más bien, ellos "conspiran contra los justos y crujen los dientes contra ellos" por el tema del comportamiento de rectitud. Por ejemplo, ahora en Norteamérica (Diciembre, 1988), las personas que aman la justicia están preocupadas porque parece ser que el Presidente ha mentido. Pero la mayoría de los Norteamericanos parece considerar la mentira como una flaqueza humana perdonable. Aquí hay una cisma y está ayudando a que surja pasión violenta.

Ahora observa, el Señor no hace lo mismo y cruje Sus dientes a los malvados ni tampoco quiere que tu o yo lo hagamos. El Señor se ríe de los malvados porque Él sabe que su día de castigo está por llegar. Él quiere que tú y yo nos riamos con Él y que nos demos cuenta de que el Señor está en control y que los malvados serán castigados a su debido tiempo.

Si se te hace imposible reírte con el Señor, entonces ora hasta que puedas hacerlo, hasta que Él quite tu enojo y tu amargura. El Señor no honra ni acepta nuestra irritación. La irritación sólo conduce al pecado. La ira del hombre no logra la justicia de Dios.

Sé un Isaac y ríete del malvado. Ellos necesitarán tu ayuda y tus oraciones a su debido tiempo.

Ya que has puesto al SEÑOR por tu refugio, al Altísimo por tu protección, (Salmo 91:9 - NVI)

Toda la ayuda y la liberación anterior dependen de que habitemos en Cristo. Morar en Cristo no significa que algún día en el pasado hallamos tomado "los cuatro pasos de la salvación". Lo que significa es que en este momento, en este mismo instante, estamos buscando a Jesús para todo lo que estamos diciendo, pensando y haciendo. Que realmente estamos morando en Cristo, viviendo en Cristo como si fuera nuestro medio ambiente, presentándole todas nuestra decisiones, preocupaciones, temores, esperanzas y sueños para que no tomemos ni un paso fuera de Su voluntad. Sólo entonces podemos reclamar como nuestras las promesas del Salmo Noventa y Uno.

David dice, "ya que has puesto al SEÑOR por tu refugio". El Señor era el refugio de David. También es verdad que el Espíritu de Dios estaba morando en David y estaba diciendo que Dios Padre es el refugio de Cristo. El Señor Jesús siempre mora en Dios y vive por la Vida de Dios. Así que debe ser verdad que nosotros siempre debemos morar en Cristo y vivir por la Vida de Cristo.

Ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad llegará a tu hogar. (Salmo 91:10 - NVI)

Una promesa similar es la siguiente:

El ángel del SEÑOR acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos. (Salmo 34:7 - NVI)

Para poder tener este tipo de protección, debemos cumplir con las condiciones. No es suficiente solamente asistir a una iglesia Evangélica. No es suficiente creer en una doctrina correcta con respecto al Señor Jesucristo. No es suficiente tomar "los cuatro pasos de la salvación". No es suficiente poder pensar en el pasado y decir "Yo acepté a Cristo" o "Yo volví a nacer ese día".

La salvación siempre es "hoy". El Reino de Dios es como una semilla. Está viva en nosotros y está creciendo si la estamos atendiendo. Pero es completamente posible que esa semilla muera sin haber producido fruto duradero.

El Reino de Dios no es un boleto. No podemos ser un Cristiano ayer. No podemos estar habitando en vida eterna ayer. O nuestra vida está en Cristo y recibiendo Vida eterna de Él o las fuerzas de la descomposición y la muerte se están acercando y estamos acercándonos al juicio y a la condenación.

No hay un mensaje más necesitado hoy en día en Estados Unidos que la verdad sobre que la salvación de ayer no está funcionando hoy, a excepción de que estemos morando en Cristo.

Hay numerosos versículos en el Nuevo Testamento que nos recuerdan de la necesidad de habitar en Cristo momento a momento, y de las consecuencias fatales de vivir en el mundo mientras confiamos en alguna experiencia religiosa pasada para asegurar nuestra entrada al Cielo cuando perezcamos.

Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida. (Hebreos 10:39 - NVI)

Si habiendo escapado de la contaminación del mundo por haber conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, vuelven a enredarse en ella y son vencidos, terminan en peores condiciones que al principio. (2 Pedro 2:20 - NVI)

Existen muchas advertencias como éstas en el Nuevo Testamento. Y sin embargo, la predicación actual de una gracia soberana e incondicional continúa como si éstas exhortaciones no existieran. Las iglesias Evangélicas no están prosperando hoy en día, en términos de crecimiento de una vida justa, recta y santa, debido a que la enseñanza contemporánea en muchos casos no está en las Escrituras. Nos hemos alejado de la Palabra y el Candelabro, el testimonio, nos ha sido quitado. Hemos sido debilitados espiritualmente y no nos hemos dado cuenta.

¿Qué podemos hacer? Podemos regresar a las Escrituras y comenzar a enseñar lo que los textos dicen, de versículo en versículo, en lugar de nuestras tradiciones. Si los ministros en Norteamérica regresaran a la Biblia y predicaran y enseñaran los textos inspirados pronto tendríamos el arrepentimiento nacional que se necesita en las naciones para sobrevivir.

Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos. (Salmo 91:11 - NVI)

Nosotros no sabemos mucho sobre la gran multitud de ángeles que Dios ha creado. Lo que sí comprendemos es que muchos de ellos se rebelaron y hoy enfrentamos luchas contra ellos - algunos de los cuales aparentemente en tiempo atrás tenían una posición muy alta en la jerarquía espiritual.

¿Por qué tenemos que luchar contra ellos? Porque ellos están en rebelión en contra de Cristo. Ellos están perdiendo sus posiciones de autoridad ante Él y ante Sus santos. Ellos están en contra de todo lo que hacemos por obedecer y complacer a Jesucristo.

La reacción de Dios hacia la rebelión de los ángeles ha sido crear al hombre, y ponerlo en el trono más alto. De hecho, Dios está mudando Su trono desde Cielo hasta los corazones de Sus hijos obedientes. Desde ahí Él reinará por toda la eternidad.

Entonces, ¿qué hay de los ángeles? Los ángeles justos han sido hechos espíritus ministradores para que los hijos de Dios puedan vencer a los ángeles rebeldes y puedan tomar sus posiciones sobre los tronos que antes ocupaban los rebeldes.

Un ángel fortaleció a Cristo en el Jardín de Getsemaní. Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente y se vuelve hacia Dios. Cristo anuncia el nombre de cada santo victorioso en la Presencia de Dios y de Sus ángeles.

Ahora encontramos que Dios le ordena a Su ángel que proteja a quienes están habitando en Cristo, que los cuide en todos sus caminos. Nosotros no podemos ver a los ángeles pero si estamos haciendo la voluntad de Dios ellos nos vigilan con el mayor celo sin importar lo que estemos haciendo. Si ellos no hicieran esto nosotros pronto seríamos destruidos.

Con sus propias manos te levantarán para que no tropieces con piedra alguna. (Salmo 91:12 - NVI)

Los ángeles de Dios nos cuidan tanto en todos nuestros caminos para que ni siquiera tropecemos con una piedra. Esta declaración nos está diciendo que Dios atiende al más mínimo detalle de nuestras actividades diarias.

Yo creo que nosotros somos elevados y liberados en muchas, muchas ocasiones de las cuales no estamos conscientes. Este cuidado y esta atención a los detalles son constantes. Los demonios pronto harían que nuestra vida fuera miserable y peligrosa si no fuéramos protegidos con la mayor diligencia.

Nuevamente, ésta promesa es para aquellos que están viviendo en todo momento en comunión con Cristo Jesús, no para feligreses típicos Norteamericanos que pasan una hora o dos en la iglesia los Domingos y que luego viven en la carne el resto de las horas de la semana. Éstos no son discípulos. Ellos pasan en Norteamérica como Cristianos pero por la definición bíblica ellos no son Cristianos. Ellos no están buscando a Cristo Jesús para cada aspecto de sus vidas. Por esto, el Salmo Noventa y Uno no se aplica a ellos.

Aplastarás al león y a la víbora; ¡hollarás fieras y serpientes! (Salmo 91:13 - NVI)

Es muy probable que ningún lector de estas líneas aplastará a un león, o a una cobra, o a una serpiente. Entonces, ¿qué es lo que se promete aquí?

El león y la víbora representan el poder de Satanás. El Cristiano verdadero, el discípulo de Jesús, no debe temerle a lo que Satanás o sus ángeles y demonios puedan hacer.

Aunque nunca debemos ser presuntuosos ni descuidados en lo que hacemos, la idea de aplastar a un gran león y a la víbora nos habla sobre tener más que protección. La acción misma representa una osadía, una osadía posible cuando estamos obedeciendo estrictamente a Dios en todo lo que estamos haciendo. Este versículo está anticipando la hora en que Satanás sea aplastado bajo los pies de los santos. Pero aun hoy, conforme Jesús nos dirija, podemos hacer caso omiso al poder de las tinieblas.

¿Recuerdas cómo sufrió Dagón, el dios pez de los Filisteos, cuando enfrentó al Dios del Arca? Lo mismo es cierto que cuando los Cristianos victoriosos se enfrentan cara a cara con las obras de Satanás, Satanás es quien es destruido.

Nosotros los Pentecosteses somos supersticiosos. Tendemos a mirar de reojo y a murmurar con respecto a las fuerzas de las tinieblas en lugar de enfrentarlas confiadamente, sabiendo del Señor Jesús que Él nos ha dado autoridad y poder sobre todas ellas.

A veces cometemos el error de reprender a los demonios o de gritarles. Esto no sólo es débil e infructífero sino que es interpretado por los demonios como adoración. Ellos adoran la atención.

Nosotros no debemos reprender al diablo sino que debemos resistirlo. Nos resistimos al diablo sirviendo a Dios y comportándonos con justicia y rectitud. A Satanás le aterra el justo y huye despavorido.

Pero pronto regresa y se dedica a planear la decepción de nuestra mente. Ya que no hay manera de que él pueda dañarnos, él puede persuadirnos a que desobedezcamos a Dios en alguna área. Satanás no tiene ningún poder sobre nosotros a excepción de que estemos pecando. Entonces, él puede entrar más allá de nuestra protección aunque nombremos el nombre de Cristo Jesús.

El Cristianismo puede ser una de dos cosas en nuestra vida. Puede ser una religión a la que nos suscribimos, obedeciendo sus preceptos así como los Musulmanes y los Budistas obedecen los preceptos de sus religiones. En éste caso el Salmo Noventa y Uno no se aplica a nosotros. El Cristianismo ha sido, por lo menos hasta recientemente, la religión predominante en los Estados Unidos.

O, el Cristianismo puede ser una experiencia diaria con el Señor Jesucristo viviente, en donde lo buscamos a Él continuamente, confiando en Él para cada aspecto de nuestra vida. Nosotros debemos presentar nuestro cuerpo como sacrificio vivo, considerando las cosas de arriba, portando nuestra cruz tras de Jesús, cantando y haciendo en nuestro corazón una melodía constante al Señor. De esta manera, lentos pero seguros, estaremos aprendiendo a vivir por Su cuerpo y Su sangre así como Él vive por la Vida del Padre.

Nosotros debemos habitar en Él así como Él habita en el Padre.

¿Cuál eres tú? ¿Acaso eres un miembro de la religión Cristiana? ¿O eres una rama del Olivo verdadero produciendo el fruto de justicia y de alabanza que las naciones pueden observar? ¿Estás mostrando la luz de tus buenas obras para que la gente pueda glorificar a Dios, o acaso tu religión consiste principalmente en asistir a la iglesia los Domingos mientras que tu personalidad permanece básicamente sin cambios?

Dagón, el dios pez, cayó postrado ante el Arca del Pacto. Satanás y sus ayudantes caerán postrados ante ti si estás siendo creado la morada de Cristo.

Yo lo libraré, porque él se acoge a mí [en mí ha puesto su amor]; lo protegeré porque reconoce mi nombre. (Salmo 91:14 - NVI)

Acogernos al Señor, poner nuestro amor en Él, y reconocer Su nombre son las condiciones para ser librados y rescatados. Amar al Señor y reconocer Su nombre no siempre quieren decir que estamos tratando de convertir a la gente a la fe Cristiana.

Amar al Señor es invitarlo a cada área de nuestra personalidad y de nuestro comportamiento.

Reconocer al Señor es buscarlo para que nos asista en todo aspecto de la vida, honrándolo y agradeciéndole continuamente por la ayuda y la sabiduría que Él nos está dando continuamente.

Hay mucho evangelismo que se está llevando a cabo en los Estados Unidos porque ministros buscan tener iglesias más grandes y con mayor número de seguidores. A veces esta evangelización es proselitismo a nuestra religión más que cualquier otra cosa. No dudo que mucho bien ha resultado del deseo de tener grandes números.

Sin embargo, algo está faltando en Norteamérica. Lo que está faltando es la presencia de grandes números de personas que amen al Señor y que le estén sirviendo de todo corazón, que lo estén reconociendo en todos sus caminos. Mucho de lo que se está haciendo hoy en cuanto al ministerio Cristiano me parece a mí que le falta el tiempo del Señor, el sentido de Su Presencia. Es como ser molido en un molino. ¿Alguna vez lo has notado?

Yo creo que si amamos con fervor al Señor y lo reconocemos en todos nuestros caminos ganaremos almas hacia el justo Jesús y no lograremos sólo a otro adherente a nuestra religión. Ya sea o no que esto sea verdad, es un hecho que el testimonio Cristiano en Norteamérica ha sido dañado por el comportamiento de algunos de los Cristianos. El pueblo Norteamericano es cínico y está viendo otras religiones para satisfacer su hambre por Dios y por lo sobrenatural.

Pero sin lugar a duda, nuestro Dios es el único Dios verdadero. Cristo Jesús está vivo y está a cargo del universo. Él nos rescatará y protegerá si nos acogemos a Él y si lo reconocemos continuamente.

Él me invocará, y yo le responderé; estaré con él en momentos de angustia; lo libraré y lo llenaré de honores. (Salmo 91:15 - NVI)

Existe una tendencia entre los Cristianos Norteamericanos de encontrar una fórmula para garantizar un matrimonio exitoso, una vida hogareña apacible, salud, paz, y felicidad. No debemos estar buscando maneras de usar las cosas de Cristo para conseguir lo que queremos.

El Señor no nos invita a que pongamos nuestra fe en la fe sino en Él Mismo. Debemos clamar a Él constantemente, dándole gracias y haciéndole saber nuestras peticiones. Cristo nos responde, no como la respuesta metafísica a alguna fórmula que hemos conseguido aplicar correctamente sino como una Persona, como una Persona viviente genuina.

Dios no es una fuente de poder que debamos explotar aplicando principios religiosos. ¿Cuántos libros hay en las librerías Cristianas que sugieren esto?

Dios es una Persona. Cristo Jesús es una Persona. Dios es nuestro Padre. Cristo Jesús es nuestro Hermano mayor.

Cristo no vino a la tierra para hacer una demostración de principios espirituales que nosotros debemos imitar para recibir poder para hacer milagros. Cristo vino al mundo para morir como sacrificio por los pecados del mundo. Después resucitó de entre los muertos en forma corporal. ¡Él es una Persona!

Luego, Él ascendió dejando a Sus santos amados al Espíritu Santo en forma de sabiduría, conocimiento, poder milagroso, virtud de sanidad, y otros, con el propósito de madurarlos a Su imagen.

Cuando un número suficiente de santos haya llegado a la madurez espiritual, Él regresará con ellos e instalará Su Reino sobre la tierra. Ellos son Su Esposa, Sus hermanos, Su Cuerpo mismo. Ellos son indudablemente uno con Él. Él es la vida de ellos. Él es la Vid y ellos son las ramas. Ellos son uno en Él así como Él es Uno en el Padre. Ellos lo siguen a dondequiera que Él vaya.

Intentar imitar a Cristo para obtener poder y sabiduría que uno pueda usar para sus propios fines (como sea que se matice con términos religiosos) es ser igual a Satanás, es decir, querer ser como Dios sin volverse parte de Dios. Acercarnos a la salvación Cristiana con esta perspectiva es tomar parte del espíritu del Anticristo y del Profeta Falso. Ésta perspectiva vende libros y por esto encuentra su camino hasta las librerías Cristianas, que a veces parecen ignorar los méritos de la mercancía que están vendiendo.

Lo colmaré con muchos años de vida y le haré gozar de mi salvación. (Salmo 91:16 - NVI)

¿Cuántos son "muchos años de vida"? Muchos años de vida es una vida suficientemente larga para ser satisfactoria.

Muchos Cristianos de edad avanzada están aquí más allá de su tiempo señalado, yo creo, porque no nos decidimos a dejarlos ir. Procedimientos médicos extraordinarios son adoptados para mantenerlos con "vida" por mucho más tiempo del que realmente están viviendo aquí en la tierra.

A veces ellos están encadenados aquí por nuestras oraciones cuando en realidad Dios tiene planes para ellos en el reino espiritual que los harán gloriosamente felices. Nuestro deseo de mantenerlos aquí es comprensible, pero ¿será egoísta? Debemos preguntarnos esto.

Debe haber un momento en nuestras vidas, ya sea que tengamos diez años u ochenta años, en el que comprendamos que nuestra obra sobre la tierra ha sido cumplida, cuando ya somos una mazorca madura de elote, por así decirlo, lista para ser puesta en el granero de Dios para esperar el día de la resurrección.

¿Acaso estamos tan enamorados de este valle de sombra de muerte en que luchamos para sobrevivir que estamos dispuestos a resistir a que entremos, o a que entre un ser querido, al mundo de paz y gozo?

Dios nos satisfará con tantos años como sean necesarios para cumplir nuestra necesidad de llegar a la madurez y para hacer la contribución que nos ha sido asignada. Él conoce todos nuestros días y éstos ya han sido escritos.

Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. (Salmo 139:15,16 - NVI)

Hagamos lo mejor que podamos por Dios mientras estemos vivos sobre la tierra. Entraremos a la siguiente etapa de nuestra existencia a su debido tiempo.

Dios mostrará Su salvación a quienes están habitando en Él. Su salvación no es tan obvia como quizá pensemos. No la hemos visto sólo porque hemos "aceptado a Cristo".

Recibir a Cristo Jesús como nuestro Señor y Salvador personal es el comienzo de la buena batalla de fe. Es el primer paso en el camino hacia la vida eterna. Muchas fuerzas surgen que intentan tomar nuestra corona, para evitar que produzcamos fruto duradero.

Estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran. Pero, si persistimos diariamente buscando a Dios, lo encontraremos.

Todo el que pida recibirá.

Todo el que continúe buscando, encontrará.

A quienes sigan tocando se les abrirá.

A muchos de nosotros nos esperan varios años de soportar pacientemente nuestra cruz detrás de Jesús. Conforme nos acerquemos al final de nuestro peregrinaje Él se vuelve aun más real y presente. Nosotros no podemos ver tan claramente como nos gustaría lo que se encuentra adelante de nosotros, pero tenemos suficientes indicios de cómo será para seguir adelante. Existe un gozo delante de nosotros que hace posible que soportemos nuestra cruz.

Sabemos por fe que Dios premia a quienes lo buscan con diligencia. Y por esto seguimos avanzando hacia adelante, dándonos cuenta que lo que deseamos en nuestro corazón no puede ser encontrado en la vida actual.

Dios conoce a quienes son de Él, y a ellos se les ha ordenado que se alejen del pecado y de la maldad. Ellos son como flechas escondidas en Su carcaj, esperando el ataque sobre el enemigo.

Existe una sorprendente cantidad de maldad que se está practicando en el día en que estamos viviendo, por lo menos en Norteamérica. Las abominaciones que están sucediendo diariamente son descritas en los periódicos. A duras penas podemos comprender las profundidades de la depravación a la que las personas están cayendo, y sin embargo nosotros podemos decir en nuestro corazón "Sigo adelante por la gracia de Dios".

Con todo esto Dios se está riendo, porque Él está en control y conoce el final de todo comportamiento malo. No nos enojemos ni nos irritemos sino que sigamos riéndonos con Dios. Sólo entonces podremos hacer el bien que hemos sido destinados a lograr en el mundo.

No hay duda de que nos estamos acercando a días de depravación moral, de alboroto social, y posiblemente de infortunios económicos y hasta de guerra. Sin embargo, no estamos preparados para que se altere nuestra existencia ordenada. El pueblo Norteamericano está acostumbrado a supermercados con repisas llenas y con variedad de productos. La mayoría de las personas tienen por lo menos algo qué comer cada día y un lugar para protegerse de la intemperie.

Si problemas fuertes se presentaran en nuestra tierra, veríamos crimen por todos lados y mucho egoísmo al ver que nuestros ciudadanos consentidos buscan evitar que se les niegue lo que quieren o necesitan, aunque tengan que hacerle daño a otras personas para lograr la satisfacción de ellos mismos. No estamos acostumbrados a ser privados de las necesidades de la vida.

La nación tendrá la necesidad desesperada de personas que puedan pararse confiadamente y manifestar la fidelidad de Dios, de personas que comprendan que la muerte llevará a quienes están confiando en el Señor Jesús a un mundo mucho mejor.

Sólo el pueblo Cristiano tiene cimientos sólidos sobre los que puede reposar. Sólo el pueblo Cristiano es la luz del mundo, y si todos están ocupados con sus propias ocupaciones entonces el resto de los Norteamericanos no tendrá a quien acudir por ayuda. El ministerio Evangélico debe comenzar a advertirle a los creyentes de lo que se acerca y a prepararlos no sólo para sobrevivir ellos mismos sino para estar conscientes de las riquezas de provisión espiritual que pueden tener a su disposición para poder ayudar a la gente asustada de su alrededor.

Bueno es el SEÑOR; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían. (Nahúm 1:7 - NVI)


Las Guerras de los Judios

Conspiracion contra las Sagradas Escrituras

Parte 1

Conspiración contra las Sagradas Escrituras (parte 1 de 2).Parte 1
Se conjugan dos escritores conocedores y defensores del Texto de la Reina-Valera, para presentar defensa frente a las influencias adversas de los “liberales” que tratan de socavar el Texto Receptus para imponer las versiones de Westcott y Hort como la Versión Popular

Rev. Domingo Fernández [Consultor al comité de revisión Reina-Valera 1960]

Dr. César Vidal Manzanares

Mario E. Fumero
Prólogo:

“Autorizada su reproducción, fotocopia o difusión parcial siempre y cuando sea para fines educativos y formativos, y no mercantiles.”

Publicado con autorización de los autores.

Producciones Peniel
Apartado 15134, Suc. Kennedy
Tegucigalpa, Honduras C. A.
Serie: Exégesis Bíblica
1997

Prólogo
Es preocupante la problemática que existe en torno a la actitud adoptada por las organizaciones encargadas de promover las Sagradas Escrituras, pues nos están llevando a unos tiempos de confusión “Escriturar,” pues con tantas versiones y corrientes liberales, muchos creyentes no sabrán a quien creer, o en donde fundamentar su fe cristiana, debido a la desvirtuación que está sufriendo el texto sagrado.

En la actualidad las Sagradas Escrituras no se promueven como una verdad fundamental al servicio de las necesidades del ser humano, para mostrarle el camino de la salvación por la senda de la santidad, sino como un libro con el cual se trata de hacer negocio, buscando formas diversas para atraer a la gente a un mensaje suavizado y lleno de una oferta barata, por lo que se proliferan, no solo muchas versiones bíblicas “descafeinadas” o “mutiladas,” sino que se le añaden notas y estudios adjunto al pie de página que obedezcan los gustos de los consumidores.

En el pasado, cuando un grupo no deseaba aceptar cierta doctrina o norma de la Biblia, lo que hacía era omitirlo de sus enseñanzas, aunque en las páginas de las Escrituras aparecía el texto en mención. Hoy se fabrican las Biblias al gusto del cliente. Por ejemplo; si una denominación desea proclamar la “liberación femenina,” lo que hay que hacer es eliminar los textos que contradicen esta corriente, y añadir una nota que diga “no están en los originales antiguos,” y ¿quién se va a poner a buscar en los manuscritos antiguos? Entonces aparece la versión femenina de la Biblia.

Estamos descubriendo, de forma clara y palpable, como los grupos “liberales” desean socavar las doctrinas fundamentales de la Palabra, y producir una Biblia a la medida de todas las creencias, por lo que se está llevando a cabo una conspiración contra la antigua versión de Reina-Valera.

Es por ello que me he dedicado, en estos últimos años, a investigar y buscar información al respecto. Y buscando algunas fuentes serias, establecí contacto con unos amigos, que por sus experiencias y dominio en la exégesis Bíblica, los considero expertos y autoridad en la materia.

En este libro se conjugan dos escritores muy capaces, responsables y con una larga trayectoria en la proclamación y defensa de las Sagradas Escrituras, y a los cuales, como amigos, les pedí ayuda, para lanzar una voz de alerta al pueblo de Dios. Ellos son El Pastor Cubano de origen Español Rev. Domingo Fernández y el Dr. César Vidal Manzanares.

El primero; Rev Domingo Fernández, es un pastor Bautista con más de 60 años en el ministerio, (y más de 80 años de edad). Escritor de muchos libros, predicador radial, y que desde hace muchos años viene luchando contra esas influencias extrañas que tratan de socavar la versión Reina Valera. Domingo Fernández presentó cara a la Convención Bautista, cuando ésta apoyó la publicación de la versión de la “Reina-Valera Actualizada,” y por medio de escritos y cartas, solicitó que la tal versión no se siguiera promoviendo, pues estaba impregnada de desvirtuaciones y mutilaciones, afirmando que la misma no es “ni Reina, ni Valera.” Su celo por las Escrituras le llevó a realizar algunos escritos, de los cuales me facilitó dos para que los incluyera en este libro en bien de la obra del Señor, cosa que hago con mucha gratitud a su colaboración.

El otro es el escritor Dr. César Vidal Manzanares. Un estudioso y profundo investigador, dedicado al estudio de la Biblia. Realiza su labor de enseñanza en Zaragoza, España. Ha escrito 52 libros, entre ellos un estudio profundo del Judeo Cristianismo en la Iglesia de los primeros siglos, y un análisis de los Pergaminos del Mar Muerto. Es doctor en Historia, Filosofía y Teología, con una licenciatura en Derecho. Domina el griego, hebreo, ruso, latín, ingles, francés así como otras lenguas más. Su especialidad, el análisis de las Sagradas Escrituras y las sectas, le han llevado a realizar profundas investigaciones de la exégesis Bíblica. En su reciente visita a Honduras, (Febrero del 1997) y en uno de los seminarios que organizamos, enfocó el peligro que hay con ciertas versiones bíblicas que contienen no solo errores, sino “horrores” intencionados, para desvirtuar la Palabra de Dios.

El Dr. César mostró interés en hacer una recopilación de lo enseñado, y elaborar un folleto, el cual se ha convertido en este libro, sobre una temática de actualidad, y que encierra una de las amenazas más grande para la iglesia del futuro, decidiendo llamarle al mismo: “Conspiración contra las sagradas escrituras.” Ya el Rev. Domingo Fernández había publicado un librito llamado “Conspiración contra la Reina-Valera” en el cual defendía esta versión Reina-Valera del 1909 y 1960 de la amenaza que ofrecía la versión Reina-Valera Actualizada.

Deseamos que este material, que clasificamos en dos partes, pueda servir para abrir los ojos y defender el texto original y más veraz de las escrituras, no dejando que las corrientes modernista menoscaben una verdad tan vital como es la Palabra de Dios, para llevarnos, sin darnos cuenta, a la apostasía de los últimos tiempos.

Con todo el cariño pongo este material en las manos de nuestros líderes y pastores para que en el temor del Señor podamos orientar a nuestro pueblo hacia el celo y cuidado de las Sagradas Escrituras en estos tiempos de apostasía que nos ha tocado vivir.

Mario E. Fumero

Referencias
En este libro encontrará algunas claves para simplificar ciertas palabras claves que se repetirán mucho y abreviándolas ahorramos espacios.

A.C. - Antes de Cristo

D.C. - Después de Cristo

A.T. - Antiguo Testamento

N.T. - Nuevo Testamento

RVR. - Reina Valera 1960

RV. - Reina Valera 1909

RVA.- Reina Valera Actualizada

VP. - Versión Popular Dios Habla Hoy.

SBU. - Sociedad Bíblica Unida

S.B.- Sociedades Bíblicas

S.B.A. - Sociedades Bíblicas Americana

S. - Siglo

Primera Parte
Escritor:

Rev. Domingo Fernández

Contenido
Reina-Valera: Es digna de crédito
Los manuscritos

Evolución del lenguaje

Wellhausen entra en escena

Las fuentes de la versión Reina-Valera

Quieren minar la credibilidad de la RV

Los libros apócrifos
¿Treinta y nueve o cuarenta y seis libros? Reconocimiento implícito

Naturaleza de los libros apócrifos

Proceso Histórico

Versión Griega

Eslabón ecuménico

Punto y Aparte

Segunda parte
Escritor:

César Vidal Manzanares

Reina-Valera: Es digna de confianza
La primera edición de la Biblia traducida por Casiodoro de Reina se publicó en el 1569. Después Cipriano de Valera revisó en el 1602 la traducción de Reina, y desde entonces se conoce este trabajo como la versión “Reina-Valera.” Marcelino Menéndez y Pelayo, el más grande critico literario que ha producido España en toda su historia ha rendido tributo de reconocimiento y admiración a la versión Reina-Valera.

Desde que vio la luz, en 1569, hasta el presente, mas de 400 años, puede afirmarse que la versión Reina es la reina de las versiones. Su lenguaje no ha sido igualado por ninguna otra versión en español. Y su fidelidad a los textos originales no ha sido superada.

Reina-Valera es la versión que las Sociedades Bíblicas han venido distribuyendo para el mundo de habla castellana desde su fundación a principios del siglo XIX. En l893 publicaron la llamada Versión Moderna, traducida por H.B. Pratt, versión que merece el calificativo de ortodoxa. Si el propósito de las Sociedades Bíblicas era que la versión de Pratt tomase el lugar de la Reina-Valera, fracasaron en tal deseo. El pueblo de habla hispana en todo el mundo continuó mostrando su preferencia por la Reina-Valera, y ya no se publican la Versión Moderna.

Tenemos la firme convicción de que estamos en los tiempos del fin de la dispensación de la gracia, y que la Venida del Señor está muy cerca. La apostasía se está manifestando en todo el mundo y en todas las esferas religiosas de todas las denominaciones llamadas cristianas. Estamos en presencia de dos tendencias, dos criterios, dos esferas, dos bandos, dos líneas de batalla. En una línea se sitúan los llamados “liberales” o apóstatas que, de un modo consciente o inconsciente, pretenden socavar los fundamentos de nuestra fe en las Sagradas Escrituras. Dicen que la Biblia tiene errores e interpolaciones. Pretenden modificar el criterio que ha prevalecido en la esfera de los hombres de fe por espacio de 3,500 años. Afirman que la mayoría de los libros del A.T. no fueron escritos por los hombres cuyos nombres aparecen encabezando los libros en cuestión. Ni tampoco en las fechas que tradicionalmente se ha creído.

En la línea o trinchera opuesta nos situamos los que creemos en la inspiración de las Sagradas Escrituras. Los que afirmamos que la Biblia no tiene errores. Los que mantenemos el criterio de que Moisés escribió los libros que llevan su nombre: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, y que el libro de Isaías lo escribió Isaías, y el de Daniel, lo escribió Daniel.

Con el correr de los días se va acentuando la división en la esfera del cristianismo entre “liberales” y “conservadores,” entre apóstatas y ortodoxos. Los primeros, se aprestan para el ataque, los segundos, para la defensa.

Si nuestra percepción no nos engaña, estamos en presencia de una especie de conspiración en contra de la versión Reina-Valera. Parece que uno de los objetivos del “liberalismo” religioso es la eliminación de la mencionada versión que, por ser palabra de Dios, constituye el bastión de nuestra fe evangélica.

Reina-Valera fue buena por espacio de 400 años; pero ahora, de la noche a la mañana, los “liberales” dicen que se ha vuelto mala, indigna de confianza, y que debe ser sustituida por otra versión de factura “liberal” (Lo de factura “liberal” es nuestra apreciación). Y pasaremos a analizar y razonar algunos aspectos de la cuestión.

Los manuscritos
Gutenberg inventó la imprenta en el año 1450. Hasta entonces el que quería una Biblia, o parte de ella, tenia que copiarla o pagar a quien se la copiase. Los que escribieron los libros que integran la Biblia fueron hombres inspirados por el Espíritu Santo. Pero los que han sacado copias manuscritas no tenían el don de la inspiración divina y pudieron equivocarse; y se da por sentado que algunos cometieron pequeños errores.

El año 56 de la era actual el apóstol Pablo escribió una epístola a la iglesia evangélica de Roma. Supongamos que al fundarse la iglesia evangélica de Milán (Italia) mandasen a sacar copia de la mencionada epístola de Pablo, y que el copista cometiese un pequeño error; omitiendo o cambiando una palabra. Si tal cosa ocurriese, de allí en adelante todas las copias que se sacasen de la primera copia de la iglesia de Milán, llevarían el supuesto pequeño error.

En la actualidad existen más de 4,000 manuscritos del N.T. y no concuerdan todos ciento por ciento; hay pequeñas diferencias debidas a omisiones y cambios de palabras; pero esas diferencias no afectan ninguna de las doctrinas del N.T. o de la Biblia en general. Los manuscritos originales no se han conservado.

Diferentes versiones o traducciones
La palabra versión, del verbo verter; significa traducir de un idioma a otro. Dijimos que los copistas no tenían el don de inspiración divina, y los traductores tampoco tienen ese don.

En la actualidad hay unas 8 o más versiones traducidas por miembros de la Iglesia Católica. Una de ellas, Dios Habla Hoy, es traducida por católicos y evangélicos. Y una traducida por evangélicos: Reina-Valera. Además hay otras versiones de la traducción del Nuevo Testamento.

En lo que se refiere a las palabras, no hay dos versiones que sean exactamente iguales. Los libros del A.T. fueron escritos en hebreo. El lenguaje original del A.T. tiene, como promedio, una antigüedad de 3,000 años. Los traductores se encuentran a veces con palabras hebreas cuyo verdadero significado resulta difícil de captar o discernir.

En la lengua castellana hay diccionarios de sinónimos o palabras que tienen el mismo parecido o significado. Por ejemplo: Las palabras maquinar, conspirar, intrigar, urdir y tramar entran en la clasificación de sinónimos; y el traductor puede emplear la que estime más adecuada. Otro ejemplo: Las palabras aborrecimiento, aversión, odio, saña, desprecio, rencor e maquinar son sinónimos. Y esto sucede con muchas palabras de la lengua castellana.

En Isaías 41:10, la versión Reina-Valera dice .“..yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Si yo pudiera hacer una versión de la Biblia, en lugar de las palabras “esfuerzo” y “sustentaré,” Pondría: “Te doy Fuerza, y te sostendré.” Los traductores no usan las mismas palabras o vocabulario, pero el sentido del mensaje bíblico es, generalmente, el mismo siempre que el traductor vierta con fidelidad el sentido del texto original. Hay versiones católicas que son dignas de confianza,[Nota de Calvin George: creo que se refiere a la Biblias Católicas antes del Concilio de Trento, en 1545] pero en los últimos años han surgido dos versiones que son muy perniciosas y de ellas vamos a reflexionar.

En el 1972 se publicó la llamada “Biblia Latinoamericana.” Esta versión fiel traducida por sacerdotes católicos sudamericanos que simpatizaban con Carlos Marx, y trataron de que la Biblia ayudara a los movimientos marxistas. En el 1979 surgió a la luz la versión “Dios Habla Hoy” (VP). Para la traducción de esta versión se asociaron el Vaticano y la Sociedad Bíblica Americana. Los traductores -católicos y evangélicos- se tomaron la libertad de sustituir y cambiar a medida de su “liberal” deseo muchos textos. Atribuyen al agua del bautismo virtud regeneradora. Eliminaron del A.T. la palabra Satán, que aparece en el texto original 18 veces. La divinidad de Cristo sale muy mal parada en esta versión. En lugar de presentarlo como hijo de una virgen, lo presentan como hijo de una joven. Donde el profeta Miqueas habla de la eternidad de Cristo, esta versión dice que desciende de una antigua familia, y en donde el original griego afirma que Dios fue manifestado en carne, esta versión dice que Cristo se manifestó en su condición de hombre. Y en donde San Pablo presenta a Cristo como igual a Dios, la versión a que nos referimos dice que Cristo, aunque divino, no insistió en ser igual a Dios.

Evolución del lenguaje
El castellano que hablaban Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera ha experimentado un cambio muy grande. El lenguaje de la versión Reina-Valera fue revisado en 1862, 1909 y 1960. En el 1909 se cambiaron 60,000 palabras por sinónimos más comunes. En el 1960 se introdujeron alrededor de 10,000 cambios de vocabulario para poner el lenguaje al día.

Por ejemplo en la versión del 1909 la palabra “caridad” significaba amor, pero ahora la misma palabra se aplica a una persona caritativa, que da limosna a los necesitados, por lo tanto, se ha sustituido la palabra “caridad” por la palabra “amor.” En Colosenses 3:5 decía: “Amortiguad, pues, vuestros miembros...” y ahora dice “Haced morir pues lo terrenal en vosotros.” La palabra “amortiguad” no significa hoy lo que significaba hace cien años. El nombre Fares, que aparece en Mateo 1:3, antes se escribía Phares. En nuestra opinión la palabra o término justicia, que aparece muchas veces en las epístolas de Pablo, no tiene hoy el mismo significado que tenía cuando se escribieron los libros del N.T. En la actualidad, el Diccionario define la palabra “justicia” como “virtud que nos hace dar a cada uno lo que le corresponde.” Hablamos de los tribunales de justicia, en los que se supone que los jueces traten con justicia a los acusados, absolviendo a unos y condenando a otros. En Mateo 5:20 Jesucristo menciona el término justicia como sinónimo de conducta. Pablo en Filipenses 3:9, lo menciona como sinónimo de mérito personal, y en la Epístola a los Romanos, el término JUSTICIA DE DIOS tiene una connotación de gracia, es Justicia que justifica, que salva.

En 2 Pedro 1:20, dice nuestra versión Reina-Valera: “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada.” El traductor Pablo Besson traduce del siguiente modo: “Ninguna profecía de la Escritura viene de propia resolución.” A la luz del versículo 21 podemos afirmar que Pedro no se refiere a la interpretación de la profecía, sino al origen de la misma. La profecía no se ha originado en la mente o discernimiento de los hombres, sino en la inspiración reveladora que les concedió el Espíritu Santo. ¿Por qué mencionamos este aspecto? Para poner de manifiesto que a causa de la evolución del lenguaje, a veces resulta difícil captar el verdadero sentido de algunas palabras que escribieron los Apóstoles o los Profetas.

Wellhausen entra en escena
En el año 1844 nació en Hameln, Alemania, Julio Wellhausen, que murió en la ciudad de Gottinga en el 1918. Wellhausen se inició en la vida pública como profesor de teología, pero renunció a ello porque no creía lo que se suponía que debía enseñar.

Como Voltaire, Wellhausen puso su talento natural al servicio de una mala causa. Excluía toda intervención sobrenatural o divina en la historia de la humanidad. No creía en Dios, ni en milagros. Con tenacidad, digna de mejor causa, dedicó muchos años de su vida al estudio de los libros del A.T. Elaboró la teoría de que la mayoría de los mencionados libros recibieron la forma actual después del retomo de la cautividad en Babilonia en el año 536 antes de Cristo.

Según Wellhausen, el Pentateuco constituye una recopilación de libros previos que él inventó, y que denomina:

1.Fuente Jehovista
2.Fuente Elohísta
3.Fuente Sacerdotal
En su opinión Moisés no escribió ninguno de los libros que llevan su nombre. Ni Isaías, ni Daniel escribieron los libros que llevan su nombre. No nos asombra que un ateo elimine a Dios del panorama de la historia religiosa del mundo, ni el que invente una teoría acerca del origen de los libros que integran el A.T. Lo que nos asombra es que un ateo se haya convertido en maestro y orientador de muchos “cristianos,” tanto evangélicos como católicos. Sí, nos sorprende el que muchos que dicen creer en Dios, se pleguen a las teorías de un ateo. Las teorías de Wellhausen se enseñan en la actualidad en muchos seminarios.

Los Judíos piadosos siempre han creído que los libros del A.T. fueron escritos por Moisés y los profetas. Los cristianos convertidos y respetuosos de Dios siempre hemos creído, y creemos, en la inspiración de las Sagradas Escrituras, y en que éstas fueron escritas por los hombres cuyos nombres aparecen en el encabezamiento de los mencionados libros. Y que se escribieron en las fechas que tradicionalmente se ha aceptado. Pero en la actualidad son muchos los que en las esferas intelectuales del cristianismo se plegan a las enseñanzas del ateo Wellhausen. Pero estos “cristianos” “liberales” o apóstatas parece que no significa nada el que Jesucristo haya dicho que Moisés escribió los llamados libros de la ley.

Las fuentes de la versión Reina-Valera
La primera versión o traducción de los libros del A.T. a otra lengua tuvo lugar alrededor de 250 A.C.. el rey Tolomeo II Filadelfo, gran amante de las letras, mandó a traducir, para su biblioteca privada de Alejandría, los libros religiosos de los hebreos. La traducción se hizo del hebreo al griego. Pero además de los 39 libros que componen el A.T. hebreo, tradujeron otros 15 libros que no habían sido escritos bajo inspiración divina. Aquella traducción vino a llamarse la Versión Griega o Septuaginta.

En el primer siglo de la era cristiana existía el A.T. hebreo compuesto de 39 libros. El A.T. en griego se componía de 54 libros (a los 39 habían agregado 15 libros apócrifos). Y los samaritanos tenían un Pentateuco que no coincidía con el de Jerusalén. Tal situación preocupó a los escribas piadosos y respetuosos de las Sagradas Escrituras, y decidieron tomar medidas para la preservación del texto original del A.T. y acordaron adoptar un texto, un manuscrito, fijo, normativo y autorizado de los libros del A.T.

Aquel manuscrito de todo el A.T. vino a llamarse Texto Masorético. Y los defensores o preservadores de aquel manuscrito vinieron a llamársele masoretas. Los masoretas asumieron la responsabilidad de sacar copias de las Sagradas Escrituras del A.T. y para evitar errores, contaron las palabras de cada libro, y después de copiar un libro, contaban las palabras de la copia, para estar seguros de que no habían omitido ni añadido palabra a la copia. Hasta el día de hoy, el Texto Masorético se reconoce como el más fidedigno y digno de confianza de todos los manuscritos que existen del A.T.

Debemos agradecerle a los masoretas su piadoso celo por la preservación y pureza del texto original del A.T. Casiodoro de Reina tradujo los libros del A.T. del Texto Masorético, la cual es la fuente más confiable que existe hasta el día de hoy.

En la primavera del 1948 se descubrió un tesoro de incalculable valor en relación a la Biblia. A doce kilómetros al Sur de Jericó, en la costa oeste del Mar Muerto, un pastor de cabras encontró en una cueva una serie de rollos manuscritos de casi todos los libros del A.T. En total se encontraron, en varias cuevas, 330 manuscritos. Cuarenta en lengua aramea. Unos cuantos en idioma griego y los restantes en hebreo. La mayor parte fueron escritos en piel (pergamino), y los otros en papiro. Se encontraron allí:

14 copias del libro de Deuteronomio
12 copias del libro de Isaías
10 copias del libro de los Salmos
8 copias del libro de Éxodo
7 copias de los Profetas Menores (que los hebreos agrupaban en un libro)
6 copias del libro de Génesis
3 copias del libro de Samuel
3 copias del libro de Jeremías
3 copias del libro de Daniel
De los demás libros del A.T. se encontraron una o dos copias. Se acepta que los mencionados manuscritos fueron colocados en los jarrones donde aparecieron alrededor del 150 A.C.. Así que tienen más de dos mil años. Una de las copias del libro de Isaías se encontró intacta o completa. Otros manuscritos se encuentran bastante deteriorados. Este descubrimiento ha puesto de manifiesto la fidelidad del Texto Masorético, así como la versión Reina-Valera y los milenarios manuscritos encontrados en las cuevas de Qumrán verifican esta verdad, y esto imparte un alto grado de confiabilidad a nuestra versión Reina-Valera.

Y en cuanto al N.T., Casiodoro de Reina lo tradujo de un manuscrito conocido como “Texto Receptus,” llamado también Texto Bizantino, que era reconocido generalmente como el texto manuscrito más fiel a los originales de los libros del N.T.

Pablo Besson, misionero suizo muy documentado en esta materia, afirma que el Texto Receptus sirvió de base para traducir el N.T. de la versión llamada Peshitta. Esta versión fue hecha alrededor del año 170 de la era actual. Este dato envuelve extraordinaria importancia en lo que se refiere a nuestra confianza en la versión Reina-Valera. A la versión Peshitta siguieron la Itala, la Vulgata y otras, traducidas todas del Texto Receptus. San Jerónimo tradujo la versión Vulgata, que vino a ser la versión oficial de la Iglesia Católica, entre los años 382 al 400 D.C...

Quieren minar la credibilidad de la RV
Parece que a los “liberales” les estorba la versión Reina-Valera y quieren una versión distinta, una versión “liberal” como ellos. Después de haber contado por espacio de 400 años con el respeto y la admiración de propios y extraños, nos vienen ahora con que la Reina-Valera no es digna de confianza, que le han agregado pasajes que no se encuentran en los textos originales. Vamos a demostrar que la acusación es falsa, injusta e infame.

Encuentran el primer motivo de acusación en Juan 5:34 y dicen que la ultima parte del verso 3, y todo el 4, no se encuentra en algunos manuscritos. He aquí el párrafo que impugnan: “que esperaban el movimiento del agua; porque un ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.” Estas palabras aparecen en algunos manuscritos, y no aparece en otros. Esto indica que alguien eliminó este pasaje, o que alguien lo añadió al texto original. ¿Por qué los “liberales” afirman que el pasaje fue interpolado y no admiten la posibilidad de que fuese omitido? Porque lo primero conviene a su plan de desacreditar la versión Reina-Valera: Pero vamos a demostrar que las evidencias están a favor de la autenticidad del pasaje en cuestión.

La narración aceptada por los “liberales” dice que Jesús se acercó al estanque de Betesda, y encontró allí una “multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos.” Todos admiten que estas palabras son auténticas. ¿Por qué se congregaba aquella multitud de enfermos en el estanque de Betesda? La narración que aparece en el Evangelio de Juan dice que se congregaban porque un ángel descendía de tiempo en tiempo, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque... quedaba sano de cualquier enfermedad. Si no es verdad que el ángel descendía, y que tenía lugar una manifestación sanadora, ¿por qué se congregaban allí los enfermos? Que nos contesten los impugnadores.

¿Qué resulta más lógico y sensato, que hayan quitado o que hayan añadido? Teniendo en cuenta que este relato no se repite en ninguna otra parte de la Biblia, creemos que a nadie se le hubiera ocurrido inventar que un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque En cambio nos parece razonable que alguien, que no creía en la veracidad del fenómeno expuesto, lo haya eliminado al copiar un manuscrito para uso personal.

Los críticos “liberales” aceptan que las palabras del versículo 7 forman parte del texto original, pues bien, las palabras de este versículo confirman la veracidad del versículo 4. Jesús preguntó a un paralítico si quería ser sano, y él contestó (verso 7) “Señor...no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entretanto que voy, otro desciende antes que yo.” Estas palabras dan por sentado que el versículo cuatro es veraz. Así que si quieren eliminar el verso 4, tendrán que eliminar también el 7, y este versículo aparece en todos los manuscritos.

Otra evidencia a favor de la autenticidad del pasaje en cuestión es que en la versión Pishitta, traducida en el segundo siglo de la era actual, en la versión Itala y en la Vulgata, aparecen las palabras que los críticos impugnan ahora. Y en los manuscritos en que no aparecen son los de fecha posterior a las tres versiones mencionadas. Irineo, que nació en el año 130 de la era actual citó el pasaje de Juan 5:1-11 tal como aparece ahora en la versión Reina-Valera, y también citaron ese pasaje Tertuliano, que nació en el año 170 D.C... y Juan Crisóstomo, que nació en el 345 D.C... y Cirílo de Alejandría que nació en el 412 D.C... Los que tuvieron en sus manos el Evangelio de Juan en los siglos II, III y IV confirmaron la autenticidad del pasaje que venimos considerando, y esto demuestra que las palabras de los versículos 3 y 4 de Juan no fueron interpoladas, sino eliminadas por uno o más copistas en siglos posteriores.

Los críticos “liberales” impugnan ahora el siguiente pasaje: Juan 7:53 a 8:11. El pasaje que trata de la mujer adúltera. La versión católica de Nácar-Colunga tiene una nota que dice: “Este pasaje se halla omitido en bastantes códices” y agrega después: “Esto no significa que no sea auténtico e inspirado, sino que lo omitieron por temor de que diera ocasión para abusar de la indulgencia del Salvador en favor de los adúlteros.” Podemos estar bien seguro de que el citado pasaje forma parte del texto original. La narración tiene que ser auténtica porque revela una sabiduría sobrenatural. Ningún ser humano hubiera inventado una salida como la que Jesús dio a la trampa que le tendieron los escribas y fariseos.

Tengamos presente que el que sacaba una copia para su uso personal estaba en libertad de omitir del texto original lo que le viniese en gana.

Hace algunos años encontramos en una librería de segunda mano una Biblia que parecía estar en buenas condiciones de conservación. Cuando la hojeamos descubrimos que le faltaba el libro de Apocalipsis. Alguien, con mucha curiosidad, había cortado las hojas una a una. No quería de seguro el mencionado libro en su Biblia. Conozco a un pastor que dijo: “Si yo pudiera eliminar de la Biblia la historia de Rahab la ramera, lo haría. Me molesta encontrar en la Biblia esa narración.” Si ese pastor hubiera vivido en los tiempos cuando las Biblias se copiaban a mano, le hubiera sido fácil dejar fuera la narración que trata de Rahab. Y hay bastante semejanza entre la narración de la mujer adúltera y la historia de Rahab.

Pasemos ahora a considerar el último pasaje de los muchos que impugnan los críticos de la Reina-Valera, que es 1 Juan 5:7-8. De este pasaje faltan, en algunos manuscritos, las siguientes palabras: “...en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra...” Creemos que únicamente una persona o grupo de personas movido o movidos por una cuestión doctrinal podrían dejar fuera la mitad del versículo 7 y la mitad del 8.

En la Vulgata Latina aparece una nota relacionada con las palabras que faltan en algunos manuscritos, y dice que en los escritos de los llamados Padres de la Iglesia aparecen los versos 7 y 8 tal como están en la Vulgata y en la Reina-Valera. La mencionada nota atribuye la omisión que se encuentra en algunos manuscritos a los arrianos, que prevalecieron por espacio de cien años, desde fines del siglo III y la mayor parte del siglo IV. Los arrianos no creían en la Trinidad, y como 1 de Juan 5:7 menciona al Padre, el Verbo y al Espíritu Santo (formando una unidad: Unidad de naturaleza, la Divinidad), este pasaje estorbaba a los arrianos (discípulos y seguidores de Arrio) y resulta lógico que lo hayan dejado fuera del manuscrito.

Las palabras relacionadas con la Trinidad (1 Juan 5:7) que los críticos impugnan ahora, estaban en el N.T. en el año 170 D.C... cuando tradujeron el siriaco Pishitta. Esas palabras estaban en el manuscrito del N.T. que San Jerónimo tuvo en sus manos cuando tradujo la versión Vulgata, allá por el año 390 C. Los manuscritos en que no aparecen son los posteriores a esta época, y esto demuestra que el Apóstol Juan escribió las palabras en cuestión, y que alguien las dejó fuera porque así convenía a los que enseñaban lo contrario.

Los críticos “liberales” o “modernistas” martillan constantemente que los manuscritos en los que aparecen los pasajes que ellos impugnan son superiores a los manuscritos que están de acuerdo con la versión Reina-Valera. Esta clasificación de los manuscritos en “buenos” y “malos,” o superiores e inferiores nos parece intencionada y sin fundamento.

Puede ser que un material sea superior (pergamino) y otro material inferior (papiro), pero si el manuscrito contiene el N.T. completo ¿por qué no ha de ser bueno? Para los “liberales” los buenos son los que convienen a sus propósitos. Los que están de acuerdo con la versión Reina-Valera son malos, son inferiores.

En lo que a su contenido se refiere, el Texto Receptus, del que tradujo Casiodoro de Reina, sirvió de base para la traducción Pishitta, (170 D.C...) y a la luz de esta realidad histórica se puede afirmar que el Texto Receptus es el más antiguo de que se tiene conocimiento. El hecho de que todos los pasajes que le impugnan a la Reina-Valera forman parte de la Vulgata desde el año 400, constituye otra evidencia digna de tomarse en cuenta.

¿Qué pretenden los que insisten en que Reina-Valera no es digna de confianza porque contiene, según ellos, pasajes espurios o añadidos? Sí, señores, ¿qué pretenden? Pretenden socavar la confianza en nuestra versión. ¿A quién sirven los que se empeñan en destruir la credibilidad y la confianza en la versión que ha circulado en los pueblos de habla castellana en los últimos 200 años? Estamos seguros de que no sirven a Dios. Supongamos que un cristiano recién convertido escuche a uno de esos críticos; ¿qué pensará de la Biblia? ¿Qué resuelve el machacar que la versión Reina-Valera tiene interpolaciones y errores?

Lamentablemente, la primer línea de ataque contra la Reina-Valera parte de donde menos se podía esperar: La Sociedad Bíblica Americana. Esta Sociedad, aliada hoy al Vaticano, publicó en 1979 la versión Dios habla hoy que es una versión ecuménica de fondo y perfil “liberal.” Ellos esperaban que esta versión tomase el lugar de la Reina-Valera; pero no ha sucedido así. La propia Sociedad Bíblica confiesa que de los primeros seis millones de ejemplares del N.T. en Versión Popular o ecuménica, el 85% los ha vendido o regalado a la Iglesia Católica. El Sector evangélico solamente absorbió el 15%. ¿Qué quiere decir esto? Que el pueblo evangélico rechaza la Versión Popular, y continua mostrando su preferencia por la versión Reina-Valera.

Desde el año 1955 al 1960 la Sociedad Bíblica Americana planeó y dirigió una revisión de Reina-Valera con el propósito de poner el lenguaje o vocabulario al día, y en armonía con la Real Academia. El vocabulario o significado de las palabras no ha experimentado cambio en los últimos 20 años, en cambio la Sociedad Bíblica Americana sí ha cambiado de criterio, de planes y de propósitos. Lo que en 1960 era bueno, ahora ya no es bueno, pues está sometiendo la Reina-Valera a una nueva revisión.Tenemos suficiente indicios para sospechar que nos van a venir con una versión Reina-Valera que no vamos a conocer. Una revisión fundida en el molde de Dios habla hoy

¿Qué pensaríamos de un pintor aficionado que se atreviese a meter sus pinceles en los cuadros de Goya y de Velázquez, transformándolo o encuadrándolos en el molde de su propio criterio o imaginación?

El que quiera pintar un cuadro que lo pinte como se le antoje; pero no debe pretender modificar a trasformar los cuadros de otros pintores. Si quieren hacer otras versiones que lo hagan; pero deben respetar lo que otros han hecho. Introducir un cambio radical en la Reina-Valera sería injusto, inmoral e infame. Ya tienen una versión popular, liberal y ecuménica. ¿No les es suficiente? La inmensa mayoría de los cristianos de habla hispana queremos la versión Reina-Valera tal como está ahora. Déjenosla así.

El descubrimiento de los rollos del Mar Muerto ha puesto de manifiesto que el A.T. de nuestra versión es hoy tal como era cuando Jesús de Nazaret la leía y explicaba. Y el N.T. de la versión Reina-Valera es hoy como era en el siglo II, cuando produjeron la versión Pishitta.

Tenemos la firme convicción de que la mano providencial de Dios se ha manifestado a través de los siglos preservando las Sagradas Escrituras, y que el mensaje de Dios a la humanidad se ha mantenido puro, a pesar de las imperfecciones humanas. Podemos confiar plenamente en la versión Reina-Valera. El mensaje de Dios permanece aquí sin omisiones ni añadiduras.

No permitas, estimado lector, que los ataques del “liberalismo” apóstata socaven el fundamento de tu confianza en la versión Reina-Valera que es, hasta ahora, la mejor de todas las versiones.

Los libros apócrifos
Las Sociedades Bíblicas publican, para América Latina, una revista que lleva por titulo “LA BIBLIA.” En las páginas 35 a la 37 del número correspondiente a Octubre-Diciembre del 1978 apareció un artículo, escrito por el doctor Gonzalo Báez-Camargo titulado: “Las Sociedades Bíblicas y los Libros Deuterocanónicos.”

Evidentemente el propósito de este artículo es tratar de justificar la inclusión de los llamados libros apócrifos en una nueva versión de la Biblia publicada por las mencionadas Sociedades, y preparar el ambiente para que le otorguemos una calurosa bienvenida.

En la página 38 de la citada revista viene un diagrama en el que aparece, en el siguiente orden de tiempo y mérito, quince versiones de la Biblia en lengua Castellana:

1.Dios habla hoy 1978
2.Nueva Biblia Española 1976
3.Biblia para Latinoamérica 1971
4.Biblia de Jerusalén 1967
5.Biblia de Herder 1964
6.Biblia Bover-Cantera 1947
7.Biblia Straubinger 1944
8.Biblia Nácar-Colunga 1944
9.Versión Moderna H.B. Pratt 1893
10.Biblia de Torres Amat 1825
11.Biblia de Felipe Scio 1793
12.Biblia del Oso, Casiodoro de Reina 1569
13.Biblia de Ferrara 1553
14.Biblia del Duque de Alba 1430
15.Biblia Alfonsina 1280
La número uno es la nueva versión de las Sociedades Bíblicas traducida de los originales hebreos y griego, y con los Libros Apócrifos llamada Versión Popular (VP). Las correspondientes a los números dos al ocho son versiones católico romanas, traducidas de las lenguas originales, y con los libros apócrifos. Las versiones correspondientes a los números diez al quince, dice la mencionada revista que son traducciones de la Vulgata Latina. Como vemos, incluye en esta clasificación a la versión Reina-Valera.

Cuando leímos lo que dejamos expuesto experimentamos, un sentimiento de indignación. Hasta ahora las autoridades de la Iglesia Católica,[¿?¡!] y del campo evangélico, han reconocido y proclamado que la versión de Casiodoro de Reina procede de los textos originales, y ahora nos vienen las Sociedades Bíblicas desmintiendo lo que ha sido un criterio general de evangélicos y católicos. ¿A qué se debe esta actitud? A que las Sociedades Bíblicas quieren restar méritos a la versión que han venido publicando por espacio de 120 años, para situar en el primer pedestal a la nueva versión con los libros apócrifos.

Lo que a continuación vamos a exponer ha sido motivado por lo que dejamos expuesto.

¿Treinta y nueve o cuarenta y seis libros?
En lo que se refiere al N.T. no hay diferencias entre versiones católicas y evangélicas, pero en el A.T. sí hay diferencia. Hasta ahora el A.T. en la versión evangélica se componía de 39 libros. El A.T. de las versiones católicas se componía de 46 libros; y varios capítulos añadidos a los libros de Ester y Daniel. Los siete libros añadidos son Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, Primero de Macabeos y Segundo de Macabeos.

¿Por qué se les llama apócrifos? El primero en calificarlos de apócrifos fue San Jerónimo, traductor de la Vulgata Latina. Dice un autor católico que el “nombre apócrifos se aplica entre los católicos a escritos de carácter religioso no incluidos en el canon de la Escritura que, si bien no son inspirados, pretendieron tener origen divino o fueron algún tiempo considerados como sagrados.” La palabra “apócrifo” viene a ser sinónimo de falso. Los evangélicos nunca hemos aceptado los Libros Apócrifos como inspirados por Dios.

Los libros apócrifos nunca estuvieron en el canon
Los libros inspirados que componen el A.T. fueron escritos en hebreo, por profetas hebreos y dirigidos al pueblo hebreo. El apóstol afirma, bajo inspiración divina, que la ley de Dios fue promulgada para el pueblo israelita (Romanos 9:4). Y que Dios encomendó al mencionado pueblo el cuidado o preservación de las Sagradas Escrituras (Romanos 3:1-2). Dice el autor católico M. Chasles lo siguiente: “Para el pueblo judío fue escrito primeramente el A.T. El lo recibió y depositó. Las Escrituras nos han sido trasmitidas por Israel, y con ese espíritu escrupuloso que ha asegurado la conservación de las costumbres hebreas.” La confesión o declaración de este autor católico es de capital importancia en relación con el tema que estamos considerando.

Los llamados Libros Apócrifos no fueron escritos en hebreo, ni por profetas hebreos inspirados por Dios. Nunca formaron parte del A.T. hebreo. Cuando los mencionados libros entraron a formar parte de la versión griega de la Biblia, los israelitas convocaron un concilio que se reunió en Jamnia, con el propósito de considerar la naturaleza de los libros agregados a la versión griega. Para determinar si un libro es o no inspirado, aquel Concilio estableció las bases siguientes:

El libro debe estar de acuerdo con la ley de Moisés.
Debe haberse originado en Palestina.
Debe haber sido escrito en hebreo.
Debe haberse escrito antes de la muerte de Esdras.
Como los mencionados libros no llenaban los requisitos establecidos por el Concilio, éste determinó que no tenían derecho a formar parte del conjunto de libros inspirados por Dios. Los hebreos siempre han creído que fue Esdras quien fijó, bajo inspiración divina, el canon o catálogo de los libros inspirados del A.T. y, en términos generales, se puede decir que los libros apócrifos fueron escritos entre el año 150 A.C.. y el año l00 D.C.... Por lo menos dos siglos después de la muerte de Esdras.

El autor católico M. Chasles en su libro “Qué es la Biblia” página 27 y 29 dice: “Siete libros del A.T. (católico) no fueron admitidos en el número de las Escrituras por los doctores de la ley en Jerusalén. En la época de Jesucristo, y de los Apóstoles, Jerusalén tenia su Biblia hebrea, treinta y nueve libros. Los traductores de la versión griega tradujeron del hebreo los 39 libros que componen la Biblia hebrea de Jerusalén, y luego agregaron otros siete libros de los que sólo tenían el original griego.” Esta sincera, franca y veraz declaración de un católico a los libros apócrifos los sitúa fuera del catálogo de los libros inspirados y determinan que fueron “agregados” por quienes no tenían autoridad para agregarlo.

Reconocimiento implícito
El Vaticano reconoce tácitamente que los libros apócrifos no fueron escritos bajo inspiración divina. A los 39 libros que integran el canon o catálogo hebreo, la Iglesia Católica Romana les da el calificativo de protocanónicos, y a los siete libros llamados apócrifos les da el calificativo de deuterocanónicos.

Generalmente, a los libros inspirados se les da el calificativo de canónicos (que integran el canon de Escrituras Sagradas). La Iglesia Romana ha creado los términos “protocanónicos” y “deuterocanónicos” para distinguir o separar los libros del canon hebreo, de los que no forman parte de este canon o catálogo. El prefijo “proto” se usa para denotar superioridad, y el prefijo ”deuto,” significa segundo o inferior. También se le llama “Segundo Canon” o canon secundario. Al aplicar a los siete libros en cuestión un calificativo que denota inferioridad, la Iglesia Romana esta reconociendo que en sus versiones de la Biblia hay libros de dos clases: de primera y de segunda; superiores e inferiores.

¿Es que hay inspiración divina de primera y de segunda, superior e inferior? He aquí un ejemplo de lo que venirnos exponiendo: En las versiones evangélicas (hasta ahora) el capítulo tres del libro del profeta Daniel consta de treinta versículos. Entre los versos 23 y 24 de las versiones evangélicas, las versiones católicas tienen 67 versículos más que fueron agregados a lo que escribió Daniel. Al comenzar esta sección apócrifa, las versiones católicas tienen el siguiente encabezamiento: “parte deuterocanónica,” y cuando termina esta parte introducen el siguiente encabezamiento; “parte proto-canónica.” Esta doble clasificación dentro de un mismo capítulo implica el reconocimiento tácito de que Daniel no escribió los 67 versículos que agregaron en la versión griega. Sería absurdo suponer que el profeta Daniel escribiese 23 versículos con un grado de inspiración divina y, seguidamente, 67 versículos sin inspiración divina, o con un grado inferior de inspiración.

Naturaleza de los libros apócrifos
En el contenido de los libros apócrifos descubrimos su naturaleza. Veamos:

Tobías:
En relación a este libro, el comentarista católico C.D. Vine expresa lo siguienteen el libro “Verbum Dei” tomo II página 50: “Los autores católicos, en su mayor parte, niegan totalmente la historicidad de Tobías, considerándolo como una ficción poética, como una fábula o cuento.”

El libro de Tobías tiene enseñanzas erróneas y paganas. En el capítulo 4 y verso 17 dice: “Esparce tu pan sobre la tumba de los justos.” En los versos 2 al 8 del capítulo 6, dice que el hígado de un pez, quemado sobre un brasero, ahuyenta los malos espíritus, y en el capítulo 12 verso 9, dice que “la limosna libra de la muerte y purifica todo pecado.”

En cuanto a la recomendación de esparcir pan sobre la tumba de los justos, dice el comentarista de Vine que “prácticas y ritos de este género eran comunes entre los paganos.”Creer que el humo del hígado quemado de un pez ahuyenta a los demonios cae en la esfera de la superstición. Enseñar que la limosna libra de la muerte, y que purifica todos los pecados, contradice todo lo que enseñan las Sagradas Escrituras sobre la forma y medio de alcanzar salvación.

Judit:
El autor católico francés, Abate Du-Clot dice que el libro de Judit presenta contradicciones imposibles de explicar. El comentarista católico M. Leahy afirma que el libro presenta “inexactitud históricas.”“Verbum Dei,” tomo II, página 73. Y la versión “Nacar-Colunga” dice, en la página 487, que “en la conducta de Judit hay cosas que la moral cristiana no justifica,” entre ellas, la mentira. En Judit 1:1, dice: “El año doce del reinado de Nabucodonosor, que reinó sobre los asirios en la gran ciudad de Nínive....” La versión católica, llamada Biblia de Jerusalén, tiene una nota en el citado versículo que dice: “Nabucodonosor... nunca fue llamado rey de los asirios ni reinó en Nínive.” Así que el libro de Judit comienza con una afirmación que está totalmente equivocada, es falsa. Y como afirma Du-Clot, “irreconciliable con la realidad histórica.”

Sabiduría:
En la versión griega lleva el titulo “La Sabiduría de Salomón.” Pero Ralph Earle afirma que este libro se escribió alrededor del año 40 D.C.., mil años después de Salomón. Dice un autor que “el libro se escribió para impedir que los judíos cayeran en el escepticismo, el materialismo y la idolatría. Muchos sentimientos nobles hallan expresiones en este libro.”

Eclesiástico:
Este libro se le atribuye a un tal Jesús. En la introducción que aparece en la versión Nácar-Colunga dice que el libro fue escrito alrededor del año 136 A.C.. Dice Ralph Earle que este libro se parece al de Proverbios, y que presenta mucha sabiduría practica. El libro, en general, es el mejor de los apócrifos; pero el autor no pretende haber escrito bajo inspiración divina. El libro tiene un prólogo escrito por un sobrino del autor que dice: “Mi abuelo Jesús, habiéndose dado mucho a la lección de la Ley, de los profetas y de otros libros patrios y habiendo adquirido en ellos gran competencia, se propuso escribir alguna cosa de instrucción y doctrina para quienes deseen aprenderla” (Nácar-Colunga, Página 715). El autor del libro expresa lo siguiente: “Yo he llegado el último de todos, como quien anda al rebusco de la vendimia” 33:16. Esta declaración del autor nos dice que él no se creía guiado por el Espíritu de Dios. Como bien dice su sobrino, se propuso por su cuenta, escribir alguna cosa y la escribió. Lo que escribió es bueno, pero no es Palabra de Dios.

Baruc:
Dice Ralph Earle que aunque el libro de Baruc se presenta como escrito por Baruc, el escribiente de Jeremías en el año 582 A.C.., la realidad es que fue escrito alrededor del año 100 D.C.

El comentarista católico P.P. Saydon, en su introducción al libro de Baruc dice lo siguiente: “Los críticos no católicos ponen la redacción final del libro en el año 70 D.C.., si bien alguna de sus partes pueden ser de origen anterior. La introducción, capítulo 1, verso 2 al 14, abundan en inexactitudes históricas.”“Verbum Dei” tomo II, página 547. El libro de Baruc comienza diciendo que fue “escrito por Baruc, hijo de Nerías” (1:1). Pero esto no lo creen ni los mismos católicos. La versión católica llamada Biblia Latinoamericana dice -en la página 871-: “El libro de Baruc fue escrito entre los últimos de la Biblia: a lo mejor, en el último siglo antes de Cristo.” De acuerdo con los datos que menciona el libro, resulta prácticamente imposible que lo haya escrito Baruc el hijo de Nerías. Así que el libro comienza con una afirmación que no la creen ni los mismos teólogos católicos.

Los Macabeos:
El autor católico Abate Du-Clot, dice lo siguiente: “El primero de los Macabeos contiene la historia de 40 años desde el principio del reinado de Antioco Epifanes hasta la muerte de Simón. El libro segundo es un compendio de la historia de las persecuciones que sufrieron los judíos de parte de Epifanes y su hijo Eupator; cuya historia fue escrita por un tal Jasón. Ni uno ni otro se hallan en el canon de los judíos, y los cristianos siguieron a los judíos en cuanto a los libros que formaban el canon del A.T., por esta causa los Macabeos no fueron comprendidos entre los libros Sagrados generalmente adoptados por las iglesias cristianas.”“Vindicias de la Biblia” página 574. Dice este autor católico que los Macabeos fueron rechazados por las iglesias cristianas, porque los cristianos siguieron a los judíos en cuanto a los libros que integran el canon.

En la introducción que aparece en la versión Nácar-Colunga al segundo libro de los Macabeos, dice que “un cierto Jasón de Cirene...compuso cinco libros sobre Judas Macabeo; nuestro autor los compendió en este solo libro” página 538.

En relación con el segundo Macabeos, llamamos vuestra atención a los siguientes aspectos:

1. Enseña que es eficaz el ofrecer sacrificio por los muertos. (Ver 12:43-45).

2. Nos presenta un resumen de cinco libros escritos por otros escritores.

3. El autor no pretende haber escrito bajo inspiración divina, pues termina el libro diciendo “Daré fin a mi narración. Si está bien y como conviene a la narración histórica, eso quiero yo; pero si imperfecta y mediocre, perdónadme” (15:38-39). Este no es el lenguaje de un hombre que escribe bajo inspiración divina, y hay un aforismo que dice: “A confesión de parte, relevo de pruebas.”

Ester:
El libro de Ester, en la Biblia hebrea y en nuestra versión tiene 10 capítulos. En las versiones católicas resulta difícil poder determinar cuántos capítulos tiene. Tomemos por ejemplo la versión Nácar-Colunga; comienza por el capitulo once y continua en el siguiente orden: 12, 1, 12, 2, 3, 13, 4, 15, 4, 13, 14, 15, 5, 6, 7, 8, 16,9, 10, y 10. Esto nos parece el colmo del absurdo. La versión católica Biblia Latinoamericana, dice en la página 839: “El libro de Ester contiene en la Biblia griega muchos trozos que no están en la Biblia hebrea.” La versión Nácar-Colunga dice que algunas porciones del libro son “Protocanónicas” y otras ”Deutero-canónicas.” Hemos consultado cinco autores católicos, y todos están de acuerdo en que los diez capítulos que aparecen en las versiones evangélicas fueron escritos por un autor, en hebreo, y que las secciones añadidas, que aparecen en las versiones católicas, fueron escritas en griego por otros autores.

Daniel:
El libro de Daniel, en nuestra versión tiene 12 capítulos y en las versiones católicas tiene 14 capítulos. Los autores católicos reconocen que las partes que aparecen agregadas no fueron escritas en hebreo, y que no son de la misma naturaleza que lo que Daniel escribió en hebreo. Esto prueba que Daniel no escribió los capítulos 13 y 14.

Proceso histórico
Algunos de los llamados Padres de la Iglesia hicieron un estudio cuidadoso en relación con los libros inspirados, y los no inspirados. En el año 395 D.C... se había confeccionado 11 catálogos de los libros que se consideraban inspirados por Dios, y en ninguno aparecen los libros apócrifos. He aquí una relación de los mencionados catálogos:

De Melitón de Sardis Año 177
De Orígenes Año 230
De Atanasio Año 326
De Cirilo Año 348
De Hilario de Pointiers Año 358
Del Concilio de Laodicea Año 363
De Epifanio Año 368
De Gregorio Nacianceno Año 370
De Anfiloquio Año 380
De Rufino Año 395
De Jerónimo Año 395
Un sínodo convocado en Laodicea en el año 363 D.C.. prohibió la lectura de los libros apócrifos en las iglesias.

Parte 2

De un extenso artículo sobre la formación e historia del canon escrito por el católico R. J. Foster entresacamos los siguientes párrafos: “Todos los libros contenidos en la Biblia hebrea son llamados protocanónicos, mientras que los que están sólo en la lengua griega se llaman deuterocanónicos... los alejandrinos pudieron aceptar como inspirados libros que no aparecían aceptables a los doctores de Jerusalén... Parece un poco extraño que las primeras listas de los libros canónicos dadas por los escritores cristianos contengan sólo las Escrituras protocanónicas... Es evidente que Melitón (de Sardis) transcribe el canon tal como lo encontró en Palestina, donde ya en esta época los libros deuterocanónicos habían sido excluidos del canon... Desde comienzo del siglo IV entramos en un período de confusión e incertidumbre, (en relación con los apócrifos)...Algunos padres, condescendiendo demasiado con el concepto rígido de canonicidad, se inclinaron a recibir como canónicos solamente los libros reconocidos por los judíos, relegando los deuterocanónicos a la categoría de libros útiles para la edificación... San Atanasio...San Cirilo de Jerusalén, San Epifanio, y San Gregorio Nacianceno tampoco admiten los libros deuterocanónicos... A causa de su estancia en Palestina y de sus conocimientos hebraicos, San Jerónimo puso todo el peso de su gran autoridad de parte de la no canonicidad de los libros deuterocanónicos. Con frecuencia se niega a aceptar todo libro que no esté en la Biblia hebrea, y en su ‘Prologus Galeatus,’ que sirve de introducción a los libros de Reyes, afirma que Sabiduría, Eclesiástico, Tobías y Judit no están en el canon... Algunos escritores de prestigio siguieron la opinión avalada a su juicio por la autoridad de San Jerónimo, incluso el papa San Gregorio el Magno el cual se inclinó a compartir esta opinión. Desde el siglo XVIII el canon breve (hebreo) ha ganado cada vez más aceptación, pero la cuestión aún no ha sido zanjada... Tal es la actitud general...y querer negarlo es oponerse a la evidencia.”Tomado del libro “Verbum Dei” Tomo I, páginas 40 año 46. Los tres puntos seguidos es un salto en párrafo o renglón.

Todos los párrafos anteriores, tomados de un libro católico, presentan evidencias demoledoras en contra de los libros apócrifos. Nótese la importancia por la cual todos concuerdan en la validez del canon hebreo. Lo que no esté en este canon no forma parte de los libros inspirados.

La versión griega
¿Tiene la Iglesia Romana y las Sociedades Bíblicas algún argumento de peso a favor de los libros apócrifos? El único argumento que presenta es el siguiente. Dice que los apócrifos entraron a formar parte de la versión griega llamada Septuaginta de los Setenta.

Debemos tener en cuenta que esta versión fue promovida por el rey de Egipto, Tolomeo II Filadelfo. Este Rey, gran amante de las letras, ordenó traducir los libros religiosos hebreos para su famosa biblioteca de Alejandría La traducción se hizo en Alejandría, y con el tiempo, se agregaron a la mencionada versión 15 libros no inspirados.

De la versión griega se hizo una traducción al latín, que vino a ser considerada como la versión Itala. De los 15 libros apócrifos que formaban parte de la versión griega, 10 pasaron a la versión latina, y fueron excluidos los 5 siguientes que eran: La Ascensión de Isaías, Los Jubileos, La Epístola de Jeremías, el tercero de Macabeos y Enoc.

Dámaso, obispo de Roma, encomendó a Jerónimo, el cristiano mas destacado de su época, que preparase una versión de la Biblia, y este se fue a Belén (Palestina), en donde – veinte años entregado a la tarea que le habían encomendado con gran celo y dedicación. De aquel trabajo surgió la Vulgata Latina, que vio la luz alrededor del año 400 D.C.... Jerónimo se opuso a que se incluyeran en esta versión los libros apócrifos, pero algunos, que estaban familiarizados con la versión Itala, ejercieron tanta presión para que se incluyeren los apócrifos en la nueva versión, que por último triunfaron, a pesar de tener la oposición de Jerónimo, y contra su voluntad, se insertaron estos libros.

En el año 1545 se convoco el Concilio de Trento, y dice el historiador católico F. Díaz Carmona, en la página 272 de su Historia de la Iglesia Católica Romana, que aquel Concilio “empezó fijando de nuevo el canon de la Biblia” En efecto, el Concilio discutió el problema de los libros apócrifos y acordó excluir de la Vulgata 3 de los 10 libros que habían agregado: El tercero y el cuarto de Esdras y la Oración de Manasés.

Al afirmar que el Concilio fijó de nuevo el canon de la Biblia, se da por sentado que modificó acuerdos de concilios anteriores. En la practica, como vemos, el hecho de que los apócrifos hayan sido agregados a la versión griega no transforma su naturaleza ni le confiere ningún mérito, y la evidencia la tenemos en el hecho de que de los 15 libros apócrifos agregados a la mencionada versión, 8 fueron excluidos, y la exclusión de esos 8 demuestra que los que agregaron los 15 procedieron irresponsablemente. Los mismos motivos que tuvieron para quitar los 8, los hay para excluir los 7 restantes. No hay un solo argumento de valor o peso a favor de los libros apócrifos.

Eslabón ecuménico
La Sociedad Bíblica Británica y Extranjera se fundó en 1804, y la Sociedad Bíblica Americana se estableció en el 1816. Dice Ralph Earle que “estamos de acuerdo con la sana opinión protestante de los últimos 400 años en que los libros apócrifos no son parte de la inspirada y autoritativa Palabra de Dios.” En tal sentido la “Sociedad Bíblica Nacional de Escocia tomó la posición de que si estos libros no eran Palabra de Dios dada por inspiración, ellos no debían malgastar el dinero imprimiéndolos como parte de la Biblia. Dicha Sociedad hizo una petición a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, la cual votó en 1827 (las Sociedades Bíblicas dicen ahora que fue en el 1826) que no emplearía ninguno de sus fondos para publicar los libros apócrifos”Tomado de “Como nos llegó la Biblia” página 39.

Por espacio de 150 años las Sociedades Bíblicas se mantuvieron fieles al acuerdo que tomaron en 1826. Pero en l968 han revocado o ignorado aquel acuerdo, y están publicando y promoviendo una versión de la Biblia que incluye los libros apócrifos (VP). ¿A qué se debe tan sorprendente cambio de actitud?

El doctor Gonzalo Báez-Camargo, hablando como vocero de las Sociedades Bíblicas, dice que éstas no se atribuyen la facultad de determinar cuáles libros son inspirados y cuales no lo son. He aquí sus palabras: “Cuando las Sociedades Bíblicas publican ediciones sin los deuterocanónicos es para responder a las necesidades de las iglesias que no los aceptan como parte del A.T., sin que esto signifique en modo alguno que al hacerlo las sociedades dictaminen que sólo esos libros son inspirados. Cuando publican ediciones que contienen los libros deuterocanónicos, para iglesias que los aceptan, es también sólo para responder a las necesidades de ellas, sin que tampoco eso implique de parte de las Sociedades, un dictamen que los declare igualmente inspirados que los otros.”

Otro funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha dicho: “Nosotros constituimos una organización interconfesional, no podemos tratar de decir quien tiene la razón. Nuestra misión es otra.” Como vemos, por las declaraciones que hemos expuesto, los dirigentes de la mencionada Sociedad se refugian tras el muro de la interconfesionalidad. Dicen que tienen que publicar lo que les pidan, y que no están llamados a ejercer juicio propio determinando si los libros apócrifos son o no inspirados. Nuestra misión, dicen ellos, es otra. Esta posición nos parece que tiene carácter evasivo, y nos resulta decepcionante. No pensaban así los directores que en el 1826 determinaron que las Sociedades Bíblicas no emplearían ninguno de sus fondos para publicar los libros apócrifos. Cuando los actuales directores dicen, por boca de sus voceros, que no les importa si los libros apócrifos son inspirados o si no lo son, tenemos que preguntamos si creen realmente en la inspiración divina de los 39 libros que integran el canon hebreo. Al redactar estas líneas estamos pensando en lo que dice la Palabra de Dios en Jueces 2:10. “Y toda aquella generación fue también reunida con sus padres. Después de ellos se levantó otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.”

Siempre hemos esperado ver en las Sociedades Bíblicas un baluarte de lo que implica la expresión y proclamación de las Sagradas Escrituras. En esta ocasión nos dijo el entonces Secretario de la Agencia Bíblica en Cuba, doctor Joaquín González Molina, al afirmar que las Sociedades Bíblicas tenían por misión el velar por la pureza del Sagrado Libro. No concebimos como una institución creada para la difusión de las Sagradas Escrituras confiese en estos tiempos que no tienen un criterio definido sobre los libros que han de clasificarse como inspirados.

La gravedad del asunto que estamos considerando estriba en que Sociedades Bíblicas se ha asociado con el Vaticano. La Iglesia Católica Romana hace aporte económico a las Sociedades Bíblicas, y siempre que una persona o institución acepta favores, dádivas o subvenciones de otra persona o institución, se subordina al que le ayuda o paga; de manera que debe bailar al son de la música que le toquen.

Hasta ahora, la esfera de servicio de las Sociedades Bíblicas eran las iglesias evangélicas, pero de ahora en adelante las mencionadas Sociedades han agregado la iglesia romana a su esfera de servicio. El doctor Báez-Camargo en el artículo citado anteriormente, manifestó lo siguiente: “El renacimiento bíblico en el seno del catolicismo romano, que ha cobrado fuerza...después del Concilio Vaticano II, el cual abrió las puertas para la colaboración ecuménica en el campo Bíblico, puso en contacto a las autoridades católicas con las Sociedades Bíblicas...Producto de las conversaciones tenidas por ambas partes, fue el acuerdo de que consignara en los Principios Normativos para la Cooperación Interconfesional en la Traducción de la Biblia, concluido en 1968. Las autoridades católicas aceptaron dar su apoyo oficial a ediciones de la Biblia con los deuterocanónicos en sección aparte, antes del N.T.” Y más adelante, agrega Báez Camargo “Esta nueva situación implica que la iglesia Católica Romana participará de los privilegios y de los deberes financieros como todas las iglesias que actualmente cooperan con las Sociedades Bíblicas.”

La asociación de las Sociedades Bíblicas con el Vaticano es producto del movimiento ecuménico promovido, al mismo tiempo, por la Iglesia Romana y el Concilio Mundial de Iglesias. Después del Concilio Vaticano II, la Iglesia Romana se ha lanzado a la tarea de atraer a su seno a todas las iglesias llamadas cristianas, y algunos lideres del Concilio Mundial de Iglesias han manifestado que están dispuestos a pasar por encima de muchos obstáculos, y sacrificar lo que haya que sacrificar, para llegar a la constitución de un organismo mundial que agrupe a todas las iglesias.

La Inclusión de los libros apócrifos en una versión de la Biblia editada por las Sociedades Bíblicas constituye una contribución por parte de los directores de las mencionadas entidades a los fines que persigue el ecumenismo mundial. Con la inclusión, el Vaticano consigue una victoria. Los evangélicos hemos venido diciendo, por espacio de 400 años, que las versiones católicas de la Biblia incluyen libros que no son inspirados por Dios, pero de ahora en lo adelante nos dirán que si sus versiones están adulteradas, las nuestras también lo están.

Las Sociedades Bíblicas dicen, por boca de sus voceros, que publican la Biblia con los libros apócrifos porque la Iglesia Católica se lo ha pedido. ¿Con qué propósito se lo han pedido? No es necesidad de Biblias en el campo católico. La Iglesia Romana está editando más versiones de la Biblia en español que las iglesias evangélicas. En la actualidad, todo católico que quiere leer la Biblia tiene una Biblia católica a su alcance. El fin que persigue la Iglesia Romana es quitar del camino un obstáculo para llegar a la meta del ecumenismo. Tapar la boca a los que criticamos la inclusión de los apócrifos en la Biblia. Y Establecer un eslabón para llegar a la constitución de un solo organismo mundial que agrupe a todas las iglesias a la sombra del Vaticano.

No nos oponemos a que las Sociedades Bíblicas vendan Biblias a la Iglesia Romana y a todo el que se las pida, para eso se organizaron. Lo que nos parece condenable es que las publiquen adulteradas, que agreguen a la Palabra de Dios libros con enseñanzas contrarias a la doctrina Bíblica. Esto implica claudicar en aras del ecumenismo, de “Mammon,” o de la filosofía de aquel Príncipe que dijo: “París bien vale una misa.” El Señor aconsejó a sus discípulos que se guardasen de la levadura de los fariseos, y Pablo dijo a los cristianos de Corinto que un poco de levadura leuda toda la masa. A los Gálatas les advirtió que algunos quieren pervertir el evangelio de Cristo. Y la Biblia se cierra con la siguiente amonestación: “Si alguno añadiese a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18).

Hasta ahora hemos dicho que la Biblia es la Palabra de Dios, pero una Biblia con los libros apócrifos no se puede decir que es la Palabra de Dios, porque en tal volumen, a la Palabra de Dios se le han agregado libros que no son de Dios. Un funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha dicho: “Acerca de sí los libros deuterocanónicos son inspirados o no por Dios, contesto que no...pero...son útiles.” Y Agrega: “Simplemente se trata de atender una solicitud de la Iglesia Católica.”

¿Es que la Sociedad Bíblica va a complacer a todo el que pida una Biblia a su gusto? ¿Qué pasaría si cincuenta mil iglesias evangélicas les pidiese que no publiquen los apócrifos? Hasta ahora el mayor contribuyente a las Sociedades Bíblicas es la Convención Bautista del Sur, compuesta por mas de 35,000 iglesias. Si esta Convención le pidiese que agregaran a la Biblia el libro EL PEREGRINO, ¿lo haría?. No. No lo harían. Hacen lo que les manda el Vaticano, y aquí es donde esta la gravedad de esta cuestión. ¡El Vaticano orientando a la Sociedad Bíblica!

Las Sociedades Bíblicas tratan de anular la versión Reina-Valera para introducir su nueva versión de Dios Habla Hoy, incluyendo los libros apócrifos, y no es la primera vez que tratan de substituir la versión de Reina por otra; pero hasta ahora no les fue posible. Y es que la lengua castellana tiene dos monumentos: La Versión de la Biblia traducida por Casiodoro de Reina, y el Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Hasta el archicatólico Marcelino Menéndez y Pelayo ha rendido tributo de reconocimiento y admiración a la versión Reina, que hasta ahora es la reina de las versiones.

No se concibe que mientras los adversarios ensalzan la versión Reina, los que debían ser los primeros en darle el lugar correspondiente, traten de restarle méritos. No es justo tratar de opacar las glorias de un veterano de cien batallas, para glorificar a un recién nacido que viene enfermo y que aún no ha librado el primer combate.

La versión Reina-Valera ha estado presente en el nacimiento de cada iglesia que ha surgido donde quiera que se hable la lengua castellana. Y ha sido la fuente donde bebieron varías generaciones de cristianos. Las glorias se adquieren por el valor y los méritos. En estos tiempos de innovación, claudicaciones y apostasías, debemos tomar en cuenta la sentencia que aparece en Lucas 5:39: “Ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.” Y nos adherimos firmemente a la Palabra de Dios, sin añadiduras.

Punto y aparte
En estos tiempos se están multiplicando las versiones de la Biblia. Desde 1944 para acá, en la esfera católica han surgido ocho versiones, y en el campo evangélico han surgido también algunas versiones y varias revisiones de Reina-Valera. Ante esta proliferación de versiones y revisiones, viene a nuestra mente la siguiente expresión tomada del Quijote: “Tantas idas y venidas quiero Sancho que me digas ¿son de alguna utilidad?.” No estamos en contra de lo nuevo, si lo nuevo es bueno o mejor que lo que ya tenemos; pero la multiplicación de versiones crea un problema para la lectura, por lo que cada iglesia debe adoptar una versión, como la oficial, y tratar de que los miembros lleven al templo la versión adoptada. De lo contrario, la lectura bíblica congregacional podría revivir el fenómeno de Babel.

Parte 3

Parte 4

Parte 5

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